El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, aseguró hoy
que la asignatura Educación para la Ciudadanía es una "invasión" de la ley
primera de España, que es la Constitución, "que reconoce el derecho que los
padres tienen a elegir la formación religiosa y moral que quieran para sus
hijos".
De esta forma se pronunció, a preguntas de los medios tras firmar
un acuerdo con el todavía regidor toledano, José Manuel Molina,
sobre la nota interior que el delegado provincial de Educación, Ángel
Felpeto, ha enviado a todos los centros escolares, explicando que quien
plantee objeción de conciencia frente a esta asignatura no se le promocionará de
curso y no se le titulará.
"Educación para la Ciudadanía es una invasión
a este derecho, y el Estado no puede en absoluto imponer una formación moral
como es la educación a todos los ciudadanos. Eso esta por encima de la ley
orgánica a la que se refiere la Delegación Provincial de Educación de Toledo",
defendió cañizares.
Por ello, el también vicepresidente
de la Conferencia Episcopal señaló que "si hay que cumplir la ley, en primer
lugar hay que cumplir la ley primera, y ciertamente los reales decretos no la
cumplen. Así de claro".
Respecto a las acusaciones de la plataforma
Alternativa Laica que le acusan de orquestar una campaña contra esta asignatura,
"con todo respeto a esa asociación" el purpurado toledano recordó a sus
integrantes que "la Iglesia tiene el deber de defender al hombre, sus derechos,
y que se respete y se tutele aquellos derechos que corresponden a la dignidad
humana".
"Cualquier plataforma que no reconozca esto y considere que la
Iglesia defendiendo esto está siendo una injerencia, lo que está haciendo es una
violación de los derechos ciudadanos por un parte, y una violación de la
libertad religiosa por otra", argumentó. Según el primado de España, "la
libertad religiosa no solamente es para que puedan tener un culto, sino para que
la fe se pueda expresar en todas sus dimensiones, y una de las dimensiones es la
defensa del hombre, de la verdad misma del hombre".
"Por tanto de
injerencia nada, y de esa manera no contribuyen a una sociedad verdaderamente
libre, y democrática", concluyó Cañizares.  |