El sector de los carburantes verdes sufre de parálisis coyuntural por falta de
rentabilidad. De las 19 plantas de producción de biodiesel puestas en marcha en
España, sólo tres fabrican ahora este carburante. El alza en los precios del
aceite y, sobre todo, las importaciones a menor precio desde Estados Unidos, con
el doble de subvención que aquí, impiden el desarrollo de esta industria en
nuestro país.
En Castilla-La Mancha, las plantas de biodiesel se
encuentran situadas en Santa Olalla, Ocaña y Los Yébenes, en Toledo, Almadén, en
Ciudad Real, y Barajas de Melo, en Cuenca.
La voz de alarma la ha dado
Natura, propiedad del grupo Jiménez Belinchón, Ahorro Corporación y Anlogar, y
titular de la planta de Ocaña, al advertir que el sector está sufriendo
"competencia desleal por las importaciones de biodiésel subvencionado de EEUU".
El presidente de Natura, Juan Carlos Jiménez, asegura que el
biocarburante norteamericano recibe una subvención de partida de 200 euros por
tonelada. Una vez en España, se beneficia de la tasa cero en el Impuesto de
Hidrocarburos establecido por el Gobierno para impulsar el sector. Según
Jiménez, "al final, el biodiesel procedente de Estados Unidos
se está vendiendo a un precio de 600 euros por tonelada, mientras que el coste
medio del producto nacional supera los 750 euros".
Concretamente, la
factoría de Ocaña está produciendo a perdidas. El presidente de Natura asegura
que para mantener la planta en marcha, que produce 105.000 toneladas al año,
tiene que perder unos 150 euros por tonelada.
También, el director
industrial de Biocarburantes Almadén, Lorenzo Caballer, que
pertenece al grupo Activos, reconoce que la planta ciudadrealeña, con una
capacidad de 32.000 toneladas, está parada por cuestiones coyunturales. "Es
mejor tenerla parada que vender a perdida", asegura el directivo. La empresa de
Caballer investiga la búsqueda de otro tipo de aceites para
materia prima y asegura que esta industria tardará todavía dos años en
despegar.
Por su parte, la planta que Biocarburantes CLM tiene en Santa
Olalla, propiedad de la constructora Horcona, tampoco produce, aunque no por
cuestiones coyunturales sino por calendario de puesta en marcha y mejoras. Los
directivos esperan que la situación sea más favorable en 2008 y reanudar la
producción con beneficio cero "siempre mejor que vender a perdida".  |