Los internautas que se conectan desde el campo con ADSL rural navegan diez veces
más lento y a un precio mayor que los usuarios que disponen de ADSL convencional
en las zonas urbanas. Ésta es la conclusión de un estudio de velocidad realizado
por el portal ´Adslzone.net´ sobre 18.000 conexiones de ADSL
rural.
Según el portal, la media de velocidad obtenida es de sólo 296
kilobites, "un 57,8 por ciento menos de lo que promete Telefónica, único
operador que ofrece esta conexión".
El servicio de ADSL Rural básico de
512 kilobites, puesto en marcha el uno de enero de 2006, está asociado al
Programa de extensión de la banda ancha en zonas rurales y aisladas del
Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y cuenta con 60.000 abonados en toda
España. Este servicio está cofinanciado por los Fondos FEDER en el caso de las
comunidades autónomas de Andalucía, Asturias, Canarias, Castilla y León,
Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Galicia y Murcia.
Sin embargo,
el responsable del portal, Javier Sanz, calificó este servicio
mínimo rural de "carísimo" y de "velocidad ridículamente lenta", al compararlo
con el servicio de las ciudades, donde la velocidad básica es de 1 megabite a un
precio de 29, 90 euros, por los 45 que cuestan los 512 kilobites del
campo.
Este desfase en los precios es más claro en las conexiones más
potentes. Así, los 10 megabites ofertados en la zonas urbanas cuestan 44,90
euros en contraposición a los 156,57 que deben pagar los habitantes del campo
por una conexión de 4 ´megas´.
La rebaja de entre el 50 y el 80 por
ciento que acaba de anunciar la Comisión de Mercado de las Telecomunicaciones
(CMT) en el precio mayorista del ADSL pretende disminuir la brecha digital y las
diferencias entre campo y ciudad y fomentar la inversión de otros
operadores.
No obstante, Sanz sugirió que España podría
seguir el ejemplo de países como Alemania donde el sistema Wimax (de
base inalámbrica, en vez del par de cobre extendido en España) ofrece banda
ancha en las zonas rurales "por un mínimo de 6 ´megas´".  |