La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo ha condenado al agente
de la Guardia Civil J.L.V. a dos años de prisión como
autor responsable de un delito continuado de falsedad documental, y a tres meses
por un delito de malversación de caudales o efectos públicos cometido en la
localidad toledana de Torrijos.
Según la sentencia, a la que ha tenido
acceso Europa Press, el acusado, miembro de la Guardia Civil y destinado en la
Intervención de Armas y Explosivos del Puesto de Torrijos hasta el 30 de abril
de 2005, abusó de su cargo para cometer los delitos anteriormente
citados.
Entre los delitos que cometió el acusado, figura que a
principios del año 2003 J.R.M se personó en la citada
Intervención de Armas de Torrijos en el año 2003 para revisar su escopeta marca
"E.Shilling" calibre 12, así como para informarse de los trámites que tenía que
realizar para inutilizar la misma, siendo atendido ese día por el acusado que
convención al titular del arma para que se la regalase.
Compra y venta
Posteriormente, entre
los meses de febrero y marzo de 2003 el acusado vendió a
M.P.Q., vecina de Talavera de la Reina (Toledo) dicha escopeta
por un precio aproximado de 60 euros sin que se hiciese a la parte compradora
entrega de ningún tipo de documentación sobre la venta ni sobre el arma en
cuestión.
Sin embargo, el acusado para facilitar la circulación del arma
a M.P.Q., expidió el 10 de marzo de 2003, por un lado, un
contrato de compraventa celebrado en Torrijos, donde, en el aparatado reservado
al comprador, fingió la firma de M.P.Q. y, por otro, una guía
de circulación de armas, en la que en los datos del solicitante también fingió
la firma de M.P.Q.
Irregularidades
De otro lado, a principios
de 2004, J.G.S., depositó en la Intervención de Armas de
Torrijos una escopeta marca "Mosseberg", calibre 12, propiedad de un primo suyo,
A.A.C., para que el acusado comprobase su estado y
funcionamiento, sin que anotase dicho depósito en el libro de depósitos de la
Intervención de Armas de Torrijos.
J.L.V., sin el
consentimiento de su propietario, y con ánimo de enriquecerse ilícitamente, se
apoderó para sí de la referida arma, por lo que en el mes de febrero de 2004 la
vendió a F.Q.O. por 150 euros, para lo cual procuró un contrato
de compraventa ene l que simuló la firma de A.A.C.
Como
consecuencia del expediente interno que para la comprobación de los hechos se
llevó a cabo por la Guardia Civil, el acusado, aproximadamente el 4 de agosto de
2005, entregó a A.A.C. un arma del mismo modelo y marca a la
que tenía.  |