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GRAVEDAD CERO

El ínterin en porreta |
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Que la Administración tiene bubones purulentos y algún cuajarón de añadidura, no hay ni para qué decirlo. Pero pudiera ser que la compulsiva obsesión del Gobierno por el merme público y la amputación del déficit, inclinémonos ante Su Santidad el Déficit, acabe en una balacera social: todos a mamporro limpio y en porreta viva.
Y en pelota picada quedaremos si nuestros próceres no hilan fino. Está engalgado este Gobierno en el ajuste, loor a Su Magnificencia el Ajuste. En este afán, Rajoy y Cospedal son jaleados por dos señoras muy señoronas. Doblamos la cerviz ante la madama alemana y la institutriz del efe eme í. Mengua así la Administración. Pagan los justos opositores por los pecadores despilfarradores que ahora disfrutan de destinitos entre alfombras y flores. Mengua la empresa. Pagan autónomos y trabajadores por los pésimos banqueros y peores administradores.
Tiene su intríngulis este ínterin. En el ínterin de la venida angelical de la reforma laboral muchos temen acabar como su madre los parió: mondos, lirondos, y a culo pajarero. Hay que fastidiarse con el ínterin. Despojada la Administración y desmochado el mercado de trabajo, la gracia del asunto no estará ya en saber cuándo crecerá el empleo, sino si en el dichoso ínterin nos va a crujir el pelo. Y no vale ponerse farruco, que se trata de trato o truco.
A este paso lo única propiedad pública que en el ínterin quedará será la mendicidad. Esta derecha es que no aprende. Inevitable es su euforia triunfal, pero yo en su lugar desconfiaría: antisistemas cabreados, sindicatos alterados, currelas en precario, autónomos agobiados, una izquierda levantisca y, en el ínterin, el PP mandando... Nada que beneficie más a los sociatas, sospecharía.
Por eso en el ínterin haría bien el gabinete Cospedal cambiando su estrategia de hechos y dichos. Lo dijo Rajoy, palabra de dios: es momento de soluciones y no de recriminaciones. Ya no es rentable eso de la "herencia", eso de fustigar al ciudadano por el desbarajuste, que lo fue, de Barreda. Hay en el Gobierno regional quien mira de torcido, con la ceja empinada y los melindres de María Antonieta ante la chusma, como si dijera para su capote que a mí, plim. Pero una cosa es que las decisiones no sepan a rosquillas, y otra que se adopte tal pose vinagrosa ante las legítimas reivindicaciones ciudadanas.
Ítem más. Quizá el ahorro para el ajuste del déficit, humillémonos ante Sus Graciosísimas y Cristianísimas Majestades el Ajuste y el Déficit, sirvan para gallardear de cuentas en las cancillerías europeas y abrir el telediario alemán, pero ¿de qué servirá si en casa, y en el ínterin, se nos lleva la trampa? Entre la loa de informativo y el dramón de culebrón sólo hay un estrecho… ínterin. ¿Y qué son los gobiernos y la vida misma, sino interinos en el Cosmos?
En Twitter: @santosgmonroy  |
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16:26. 21/02/2012 |
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¡Sabrosón!. Unas veces comulgo y otras no con el autor que firma. Hoy, sino con las dos especies -para los que no lo sepan, pan y vino- comulgo con al menos una de ellas. Muy sabrosón el artículo y sin remilgos. Es opinión que se ajusta a lo que dice en la calle mucha gente. Y está dicho sin miramientos y con educación... y con buena pluma. Pues allá va mi aplauso. Y recuerdos a Gayarre ¡que ya no me quiere, no me escribe, no me llama! ¡con las que le tenemos liada nosotros a Salinas de Gortari! |
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| Enviado por: Antonio Illán |
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