26 de septiembre de 2017
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google+
Buscar
Publicidad Suscripción al boletín
Confidencial

Confidencial

EDCM

El Mundo no tiene piedad con el pacto de García-Page con Podemos

No es el único medio en el que han criticado el pacto de Emiliano García-Page con José García Molina para que Podemos entre en el Gobierno socialista de Castilla-La Mancha, pero El Mundo se ha destacado sobre los demás en su demoledor ataque al acuerdo. Considera incoherente el contenido y absolutamente faltos de principios a los que lo firman. Además, siguiendo el hilo de la información ofrecida por El Mundo el viernes sobre la intervención del secretario federal del PSOE en las negociaciones, afirman sin tapujos que el acuerdo se ha "muñido directamente entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias". Hay que recordar que El Mundo no ha sido nunca especialmente crítico con el presidente de Castilla-La Mancha.

Por su interés y actualidad ofrecemos íntegro el editorial que El Mundo ha publicado este domingo:

Page y Podemos, dos compañeros extraños de viaje

La estabilidad y la gobernabilidad son dos ejes esenciales en la política. Pero también son fundamentales valores como la coherencia. Y el acuerdo de gobierno al que han llegado en Castilla-La ManchaPSOE y Podemos deja traslucir, antes que nada, una absoluta falta de principios de sus líderes y de congruencia política.

Es cierto que la Comunidad se encontraba en una situación de bloqueo desde que en abril la formación morada tumbó los Presupuestos del Gobierno de García-Page, con un claro ánimo de humillación al socialista. Pero debemos recordar que tanto la dirigencia de Podemos como la del PSOE castellano-manchego estaban instalados en sus respectivas estrategias partidistas y personalistas. A lo largo del proceso de primarias en el PSOE, García-Page no sólo se mostró como uno de los paladines de Susana Díaz, sino que fue especialmente crítico con Sánchez por sus intentos de acercamiento a la formación de Iglesias. Una dureza a la que Podemos respondió votando en contra de las cuentas autonómicas y marcando distancias que se antojaban irreconciliables.

Con este acuerdo, muñido directamente entre Pedro Sánchez Pablo Iglesias, las dos formaciones en Castilla-La Mancha se desdicen a sí mismas en un monumental ejercicio de incoherencia. Hoy Page, durante tanto tiempo azote inmisericorde de Podemos, está decidido a meter a la formación en su Gobierno y a darle nada menos que la vicepresidencia. Todo por su supervivencia política.

En cuanto a Podemos, sin sonrojo va a votar ahora a favor de unos Presupuestos sin cambios sustanciales que en abril le parecían pésimos. Además, la escisión en la formación entre el sector pablista y los Anticapitalistas, muy críticos con el pacto, vuelve a demostrar la heterogénea amalgama que en realidad es esta formación.

COMPARTIR: