TABLAS DE DAIMIEL

Objetivo ambiental número 1 en Castilla-La Mancha: evitar que desaparezca una joya "casi única en Europa"

Tablas de Daimiel, Ciudad Real, en una imagen de archivo de la Junta de Castilla-La Mancha Tablas de Daimiel, Ciudad Real, en una imagen de archivo de la Junta de Castilla-La Mancha

El jefe del área de Hidrogeología Aplicada del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Miguel Mejías, ha asegurado este viernes que el objetivo que se debe perseguir en estos momentos es evitar "a toda costa" que el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel desaparezca.

En declaraciones a Radio Daimiel recogidas por Efe, el también vocal del IGME en el patronato del parque ha señalado a "la actividad humana y los medios de producción poco sostenibles" como la principal amenaza de este ecosistema de tablas fluviales que, ha recordado, "es muy escaso en Europa".

El humedal, ha remarcado, "es un lugar casi único en Europa, pero su estado ha cambiado a peor en las últimas décadas, con menos superficie encharcada y más variabilidad interanual, afectado por el cambio climático y por el aprovechamiento intensivo de las aguas subterráneas".

El encharcamiento del humedal depende de los aportes de los ríos Guadiana y Cigüela, que han ido disminuyendo desde los años setenta del siglo pasado, a lo que se une una actividad agrícola creciente. "La situación hace necesario encontrar un equilibrio entre el desarrollo socioeconómico y la sostenibilidad de Las Tablas", ha sostenido.

Recursos eficientes

Y, ha apuntado que, en su opinión, la solución radica en "no superar los recursos disponibles y que estos se utilicen de forma cada vez más eficiente, con mejores sistemas de regadío y cultivos apropiados a la zona".

Además, ha abogado por adaptarse a los largos periodos de sequía como el que venimos sufriendo desde 2014, al tiempo que ha reconocido que "este es un problema de difícil solución y desde luego no a corto plazo".

Sobre qué opción considera más acertada para recuperar el humedal, si utilizar un trasvase o utilizar la batería de pozos de emergencia, Mejías ha insistido en que "no son soluciones, sino parches que sirven para arreglar situaciones de emergencia".

Rápido encharcamiento

Ambas opciones "son útiles en su justa medida", ha reflexionado, "el trasvase proporcionaría un rápido encharcamiento de la superficie del parque y la mantiene más tiempo, aunque si no se realiza a través de la tubería manchega se corre el riesgo de que se pierda mucha agua en el camino".

Sobre los pozos ha comentado que logran mantener húmeda la zona de turbas y evitar que se incendien. "Las dos medidas son complementarias y con ellas se busca mantener vivo el parque hasta que se consiga una regulación que permita aportar agua al parque desde el río Guadiana en lugar de hacerlo de forma artificial", ha precisado.

En este sentido, el científico ha concluido que "la Administración Hidráulica está haciendo muchos esfuerzos para que el estado del humedal mejore".

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