26 de septiembre de 2017
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El Alcaná

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Javier Ruiz

Fuensalida, Lampedusa y el rosario de mi madre

José García Molina y María Díaz entrarán en el nuevo gobierno de Emiliano García-Page tras el desbloqueo de la negociación presupuestaria llevada a cabo el pasado jueves por la tarde. Después de un trimestre donde se han dicho de todo menos guapo en Castilla la Mancha, Psoe y Podemos cierran un pacto que incluye nada menos que la creación de una vicepresidencia y una nueva consejería de peso político importante para tutelar el Plan de Garantías de Renta, que nació allá por el mes de enero, pero que quedó sin aire en el parto de abril. Lo que la primavera alteró, la tranquilidad del estío sosegó.

Y es que Psoe y Podemos no podían andarse con muchas más vueltas y tonterías para enderezar una situación que ellos mismos torcieron. La victoria de Pedro Sánchez en Madrid ha allanado curiosamente el camino a su otrora rival García-Page. Emiliano, que es maestro del virtuosismo, ha visto la puerta abierta y la rendija entornada; y, aun teniendo que sentar a la diestra de su consejo a quien hasta hace pocos días era considerado como el nuevo Bruto de Talavera, consigue salvar una situación política delicadísima que ya comenzaba a ser insostenible. Pablo Iglesias daba su bendición morada por twitter al acuerdo. Molina y Page, Page y Molina tuvieron que hacerse más pequeños para salvar la contingencia ante la sombra alargada de Iglesias y Sánchez. Molina toca pelo y Page evita elecciones. El trimestre que vivimos peligrosamente concluye, por tanto, como empezó, solo que con bronca y discusión por medio. Lo mejor de las peleas son las reconciliaciones, como todo el mundo sabe; en este caso, con beso de tornillo en forma de consejería. No sólo no han devuelto el rosario de su madre, sino que se han quedado con todo lo demás. Cúmplase el viejo principio siciliano de ten cerca a tus amigos y más cerca a tus enemigos. Y, por supuesto, dos huevos duros.

El peperío, por su parte, se ha quedado mirando como las vacas al tren. Ha sido imposible el acuerdo que en un momento pretendió seriamente Emiliano García-Page. Cospedal no lo ha querido porque tampoco le ha interesado. Cree que de esta forma, el retrato que sale de la fotografía de julio no es demasiado bueno para el presidente. La inequívoca vocación pacificadora de los Ejércitos que vimos en Guadalajara y que tuvo a Cospedal y Page como protagonistas, no ha dado su fruto. En el amor como en la guerra, todas las armas valen. María Dolores no veía motivos para salvar la cara a quien tanta cera le dio en su día. Le pidió una bajada de impuestos para equiparar la región a Madrid y a Juan Alfonso no le salían las cuentas. Sudaba la gota gorda para cuadrar unos presupuestos que quería expansivos. Al PP le queda atinar en la elección del candidato y pasar al gobierno por los espejos del Callejón del Gato.

Así las cosas, Page volvió a Podemos. Curiosidades de la vida, el partido más revolucionario que existe actualmente en España resucita de su tumba a Tomasi di Lampedusa y el Gatopardo. Todo cambia para que todo siga igual.

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