24 de septiembre de 2017
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El Pasante

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JAVIER DE PABLOS

La Policía local no viste de Prada

En el asalto y toma de Pisagua en 1879, el general jefe del Ejército chileno al mando, Emilio Sotomayor, arengaba a sus tropas con soflama tan incendiaria: “Vuestros varoniles pechos palpitarán pronto en las grandes emociones de los guerreros cuando se  ven frente a los enemigos”. Además de suponerse que en la tropa no había mujeres, el general en cuestión no contemplaba a la vista de tamaña fogosidad otro desenlace para sus soldados que el de “vencer o morir”.

Estoy convencido de que la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, no pretende semejante heroísmo para sus policías locales, ni para estimularles en su labor recurrir a semejantes peroratas, o que las palpitaciones en sus pechos sean objeto de tratamiento cardiológico, pero debería cuidar más el desempeño y seguridad de los agentes a la hora de ejercer su trabajo. Un cuerpo cuyas “emociones” deben andar ahora por los suelos, si es que nos fijamos también en su deteriorado calzado. A la falta de chalecos antibala adecuados para los policías, reclamados en su día por el Sindicato de Policía Local, se une hace algunas semanas la caducidad de la ITV en seis de sus vehículos. Mas si la absurda situación no fuera suficiente para configurar guión de película berlanguiana, se une ahora otra denuncia del mismo sindicato: los policías locales llevan dos años con el mismo uniforme de servicio y botas de trabajo.

Bajo estas lamentables condiciones y estampa, la Policía local de Toledo se ve obligada a transitar por las calles y plazas para cumplir con su labor, que no exige precisamente un terno de Félix Ramiro, ni vehículos de competición, o chalecos para enfrentarse a Robocop . Una situación a la que parece ser ajena la alcaldesa Tolón, más preocupada en preservar para ella misma el secreto de su voto del próximo domingo que deberá elegir al nuevo secretario general del PSOE, además de entretenida todo el tiempo en “gestionar bien la ciudad y trabajar por Toledo y los toledanos”.

No se ponen en duda las loables intenciones de la regidora toledana. Mas al margen del secretismo e independencia que pretende aparentar con su voto y candidato, la adecuada gestión de la capital regional que tanto predica pasa también por mantener en estado conveniente los servicios de un cuerpo imprescindible para su seguridad como es el de la Policía local. Deseamos en este caso que, como la solución no pasa por la aprobación de los Presupuestos regionales, puedan solucionarse de inmediato las lógicas pretensiones del colectivo policial. Un subterfugio, el de los Presupuestos, tan extendido, generalizado, y manipulado últimamente en Castilla-La Mancha que también estoy pensando aplicar a mi tendero cuando me presente la factura de este mes.

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