23 de septiembre de 2017
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Nos han contado

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El obispo busca un nuevo y discreto destino al sacerdote más polémico de Castilla-La Mancha

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Miguel Palomar

El obispo de Ciudad Real, Gerardo Melgar, firmaba el pasado 30 de junio "una segunda tanda de nombramientos" que afectan a varios sacardotes de la Diócesis. Todos ellos, entre finales de agosto y los primeros días de septiembre, "se irán incorporando a las tareas pastorales encomendadas" de cara al próximo curso pastoral, según hacía público la Iglesia el lunes de esta misma semana.

Entre los numerosos nombramientos y cambios de destino decididos por el obispo Gerardo Melgar llama la atención el de Miguel Palomar, que en las próximas semanas dejará de ejercer como párroco de la localidad ciudadrealeña de San Carlos del Valle para actuar como vicario parroquial de la unidad pastoral de las parroquias de Almagro, donde ejercerá como colaborador en el Archivo Diocesano. Un destino discreto y de escaso contacto directo con los feligreses.

De esta forma, el obispo de Ciudad Real satisface las insistentes demandas de los vecinos de San Carlos del Valle, que llevaban enfrentados a Palomar desde hacía años por las "malas formas" y los "desplantes" del cura de su pueblo. De hecho, hace unos meses, el Ayuntamiento de la localidad se vio obligado a poner en conocimiento del Obispado de Ciudad Real numerosos episodios protagonizados por el cura, como su negativa a celebrar entierros o a realizar la extremaunción.

Pero la gota que colmó el vaso llegó el pasado mes de enero, cuando un centenar de vecinos de San Carlos del Valle se concentraron en la Plaza Mayor de la localidad ciudadrealeña para pedir al obispo que sustituyera a su párroco, que dos días antes se había negado a dar la comunión a una vecina por no ingresarle un donativo de 6.000 euros, una circunstancia por la que el cura tuvo que pedir disculpas en misa. "Pido perdón ante todos ustedes por mi error en negar la comunión a una feligresa de esta parroquia. Pido perdón también a los que han sido afectados por mi proceder y hago propósito de enmienda. No volverá a suceder", aseguró el sacerdote al final de la homilía del domingo siguiente.

Pese a las disculpas los ánimos ya estaban muy enrarecidos en el pueblo y hasta el alcalde de San Carlos del Valle, José Torres, salió entonces en defensa de la acaudalada vecina agraviada, Ramona María del Pilar Álvarez, explicando que la mujer decidió hace dos años, cuando falleció su hermano, destinar el dinero que entregaban anualmente o cada cierto tiempo a la parroquia a dos ONG's. Y parece ser que a don Miguel no le había sentado muy bien.

Ahora el obispo Gerardo Melgar ha decidido acabar con la etapa del polémico Miguel Palomar como párroco de San Carlos del Valle, una localidad que recibirá a sus nuevos curas, Jesús Navarro Ortiz y Eduardo Guzmán López, que ejercerán in sólidum en la unidad pastoral de San Juan Bautista, de La Solana, San Carlos del Valle y Pozo de la Serna.

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