14 de diciembre de 2019
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MÁS DE UNA SEMANA

Otra avería en el aire acondicionado convierte estudiar en un suplicio para los usuarios de la Biblioteca de Castilla-La Mancha

Algunas salas tienen ventiladores para combatir el calor.
Algunas salas tienen ventiladores para combatir el calor.

La llegada del verano ha puesto de manifiesto el problema de los sistemas de aire acondicionado en los edificios públicos de Castilla-La Mancha. Así, la Biblioteca Regional del Alcázar, en Toledo, tampoco ha esquivado este tipo de contratiempos. Una avería es la causa de que los estudiantes que acuden a ella para preparar fundamentalmente oposiciones, al haber terminado el curso escolar, tengan que sobreponerse a las altas temperaturas al tiempo que a la exigencia de las materias que tratan de memorizar.

En concreto, el fallo se produjo hace algo más de una semana y permanece sin arreglo por el momento. De hecho, para mitigar los rigores del verano se ha recurrido a los ventiladores de pie, medida insuficiente cuando se acumula un buen número de estudiantes, en torno a ochenta, en la sala de estudio principal del Alcázar.

Así lo manifiestan los usuarios que han expresado sus quejas y que han recibido como explicación que una de las piezas se ha averiado y que se está a la espera de que se pueda sustituir. Con todo, se trata de un problema recurrente, que se ha vivido en otros años en Biblioteca de Castilla-La Mancha y que se extiende también a los primeros días del invierno con la calefacción. De momento no han recibido una respuesta convincente y se mantienen a la espera de que el problema del aire acondicionado se resuelva antes de que las temperaturas sigan aumentando.  

Falta de alternativas

Con todo, el verdadero problema de fondo que encuentran los usuarios de la Biblioteca Regional es que no existen suficientes alternativas en Toledo. De hecho, algunos usuarios sostienen que "las bibliotecas de los barrios no son útiles para estudiar; se encuentran generalmente en centros polivalentes en los que el ambiente no es el adecuado y muchas veces no tienen las mejores condiciones".

Asimismo, también muestran sus quejas con el horario, limitado a los días laborables puesto que los sábados, en verano, no se abre, al igual que los domingos. Contrasta esta situación con ejemplos como el que ofrece el CRAI-Biblioteca de Alcalá de Henares (Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación), cuyas salas de lectura y estudio permanecen abiertas las 24 horas de todos los días del año. De hecho, algunos toledanos acuden a ella los fines de semana para aprovechar al máximo el tiempo de estudio.

Si bien en Toledo ese servicio no se presta, sí se reclama que los sábados, al menos, pueda permanecer abierta en el mismo horario que los días laborables. En especial por parte de los opositores que siguen estudiando en verano mientras se acercan sus convocatorias y para los que las horas de los sábados valen tanto como las horas de un martes.

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