PAGE ANUNCIA UNA AUDITORÍA

Castilla-La Mancha investigará el funcionamiento de todas las residencias cuando termine la pandemia

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado este miércoles la realización de una auditoría sobre el funcionamiento de las residencias, sobre todo las del ámbito privado, una vez se supere la crisis del coronavirus.

En una entrevista en la Cadena Ser, García-Page ha señalado que éste ha sido uno de los compromisos que ha adquirido en la reunión que ha mantenido con los representantes de los sindicatos y la patronal castellano-manchega, a los que ha agradecido su "voluntad de colaborar y de llegar a acuerdos".

De esta manera, además del compromiso de la puesta en marcha de una línea de ayudas para autónomos y pequeñas empresas con una inversión de 25 millones de euros, el jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha dicho que ha repasado con los sindicatos y la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam) la situación de los profesionales sanitarios y el "enorme mapa de residencias de mayores" de la región.

En este sentido, ha indicado que la auditoría que se llevará a cabo tras la crisis del COVID-19 analizará "las que han respondido de una manera y las que literalmente han buscado escaparse", ha lamentado, con la finalidad de "sacar conclusiones, porque es importante que las direcciones de las residencias estén a la altura de las circunstancias".

En general, García-Page ha considerado que cuando pase esta "dramática" situación, tal y como la ha calificado en varias ocasiones, "la sociedad tiene que cambiar en su conjunto y también los protocolos", así como algunos recursos como las propias residencias de mayores.

En su opinión, las residencias empezaron siendo hace 30 años centros para personas "válidas" y con el paso del tiempo cada vez se han incorporado más personas mayores de 85 años -Castilla-La Mancha tiene la mayor tasa de esta población en España y cuadriplica por ejemplo al País Vasco- y han pasado a ser residencias de personas con una alta carga de dependencia.

Además, preguntado por si hubiera sido necesario cerrar la Comunidad de Madrid ante el avance del virus, García-Page ha aseverado que "a toro pasado y en este país todos somos expertos en fútbol, toros y virus" pero no es fácil encontrar una explicación sencilla a lo ocurrido.

A su modo de ver, una vez superada la crisis llegará el momento de hacer "una reflexión de arriba a abajo" que podría comenzar por la reacción de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que tiene organizado un sistema de alerta sanitaria de salud pública pero que en esta ocasión se ha enfrentado a un "virus desconocido".

"No puedo discutir que haya funcionado el sistema protocolario mundial", ha manifestado al tiempo que ha reiterado que se trata de un virus desconocido del que incluso se acaba de descubrir una mutación en California, por lo que "el escenario que se abre por delante es muy difícil y habrá que ajustar todos los protocolos".

Lo más duro que ha vivido a título de presidente regional, ha dicho, es tener que aislarse permanentemente de "los bulos y los insultos en las redes sociales y de tonterías y mentiras" que le descentraban de su tarea principal: apoyar al equipo sanitario las 24 horas.

La prioridad ha sido la sanidad, ha subrayado, pese a reconocer que es "muy doloroso" lo que pasa con las empresas y los trabajadores pero principalmente, ha insistido, el coronavirus es un problema sanitario que si no se para, llevaría a que "las consecuencias serían todavía más graves".

En este punto, ha indicado que la comunidad castellano-manchega envía todos los informes y pruebas que se realizan en la región, también las negativas, a un instituto central en España que a la misma vez eleva los datos a la OMS para contribuir así a los estudios para encontrar una necesaria vacuna.

El presidente regional ha asegurado que Castilla-La Mancha continuará con la compra y reparto de material sanitario y de protección, así como ha indicado que los trabajadores de la Administración regional están también desinfectando cuarteles de la Guardia Civil.

Sobre la respuesta de la sociedad, ha defendido que ha sido "infinitamente mejor que en Italia, Francia y Alemania" y ha afirmado que no cree que ningún consejero de Sanidad o presidente autonómico no esté actuando "con la mejor intención de arreglar los problemas".

Con todo, ha apostado por que cuando esta situación pase, "la gente tiene que poner de su parte, la misma contención y disciplina que tienen en casa convertirla en gasto, consumo, energía, ilusión y esperanza para mover esto", así como las instituciones tienen que "reflexionar, cambiar normas y establecer protocolos de previsión".

"La sociedad tiene que intentar ser feliz porque lo contrario no es lógico ni bueno para el país", ha concluido.

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