EL DINERO SERÁ FINANCIADO CON DEUDA CONJUNTA, UN HECHO SIN PRECEDENTES

Histórico: los líderes europeos pactan un fondo de recuperación de 750.000 millones

De izquierda a derecha, el presidente del Consejo europeo, Charles Michel; el presidente de España, Pedro Sánchez; el presidente francés, Emmanuel Macron; y la canciller alemana, Angela Merkel. Foto: DARIO PIGNATELLI/EUROPEAN UNION De izquierda a derecha, el presidente del Consejo europeo, Charles Michel; el presidente de España, Pedro Sánchez; el presidente francés, Emmanuel Macron; y la canciller alemana, Angela Merkel. Foto: DARIO PIGNATELLI/EUROPEAN UNION

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado este martes "satisfecho al 95%" con el acuerdo logrado con el resto de líderes de la UE tras cuatro días de negociaciones en Bruselas para crear un fondo de 750.000 millones de euros para superar la crisis del coronavirus, de los que "aproximadamente 140.000 millones de euros" servirán para financiar reformas e inversiones en España.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han alcanzado este martes un acuerdo para crear un fondo de recuperación de 750.000 millones con el que relanzar las economías del bloque comunitario, especialmente las de los países más golpeados por la pandemia de COVID-19, como España e Italia.

Este plan de reconstrucción, que estará financiado por una emisión sin precedentes de deuda conjunta por parte de la Comisión Europea y tendrá una duración de tres años, se sumará a un presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027 de 1,074 billones de euros.

"¡Acuerdo!", ha anunciado en redes sociales el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, poco después de las 5.30 horas del martes. "¡Día histórico para Europa", ha expresado también en Twitter el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha destacado que el acuerdo es "una señal sobre la capacidad de actuar" de la UE. "Europa tiene la valentía y la imaginación de pensar en grande", ha enfatizado en una rueda de prensa la alemana.

Cuatro días de intensas negociaciones

Para desbloquear la negociación han sido necesarios cuatro días de intensas negociaciones -que estuvieron cerca de descarrilar en la madrugada del domingo al lunes- y un puñado de cesiones a los países del Norte (Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Austria y Finlandia), los socios que con más firmeza han reclamado un plan menos ambicioso.

El autodenominado 'grupo de los frugales' ha peleado durante las cuatro jornadas por un fondo de menor cuantía con una contundencia que incluso llegó a irritar al eje franco-alemán de Angela Merkel y Emmanuel Macron y los socios del sur de bloque como Italia, España, Portugal y Grecia.

El pulso ha sido muy evidente por los mensajes cruzados que se han lanzado públicamente durante estos días, de un lado, los primeros ministros de Países Bajos y Austria, Mark Rutte y Sebastian Kurz, y del otro, los primeros ministros de Italia y de Portugal, Giuseppe Conte y António Costa. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en cambio ha optado por un perfil más discreto y diplomático, según ha explicado Moncloa.

Más control de las ayudas

A pesar de su empuje, los países del norte no han conseguido reducir el tamaño global del fondo, que preserva los 750.000 millones iniciales, pero a cambio han obligado al resto de socios a recortar la parte que se distribuirá a los países en forma de subvenciones a fondo perdido, otra de sus principales reivindicaciones.

Finalmente, las transferencias se quedarán en 390.000 millones de euros, 110.000 millones menos que los que recogía la primera propuesta que llegó a la mesa de los líderes. El resto del fondo, 360.000 millones de euros, llegará a los Estados miembros en forma de préstamos que tendrán que devolver.

Países Bajos también ha conseguido introducir una mayor supervisión de las ayudas, pero no tendrá una capacidad real de veto si considera que las reformas que ha planteado un país concreto para recibir fondos no son las adecuadas.

El acuerdo final establece que los planes nacionales de reformas serán aprobados con mayoría cualificada entre los Veintisiete y los desembolsos posteriores dependerán del cumplimiento de una serie de objetivos preestablecidos. La Comisión Europea evaluará si se han cumplido estos objetivos, aunque excepcionalmente uno o más socios que tengan dudas de su análisis podrán pedir que debata entes a nivel de líderes.

Otra de las victorias que se han apuntado los países del norte es el aumento de sus 'cheques' de descuento del que se benefician los mayores contribuyentes al presupuesto de la UE. En concreto, Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Austria y Alemania verán reducidas sus aportaciones durante todo el periodo en 53.000 millones que tendrán que completar el resto de Estados miembro.

Pedro Sánchez, satisfecho al 95%

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado este martes "satisfecho al 95%" con el acuerdo logrado con el resto de líderes de la UE tras cuatro días de negociaciones en Bruselas para crear un fondo de 750.000 millones de euros para superar la crisis del coronavirus, de los que "aproximadamente 140.000 millones de euros" servirán para financiar reformas e inversiones en España.

"El esfuerzo ha sido extenuante pero el resultado es exitoso, ha merecido la pena. Europa está dando un paso de gigante", ha celebrado Sánchez en una rueda de prensa en la capital europea tras concluir las negociaciones a Veintisiete.

Sánchez ha destacado el esfuerzo de la delegación española durante las cuatro jornadas de negociación, un trabajo con el que España ha logrado "aproximadamente 140.000 millones de euros", de los que 72.700 millones serán en transferencias y el resto en préstamos, lo que en la práctica supone casi 5.000 millones menos en subsidios a fondo perdido.

También ha asegurado que la Política Agrícola Común, una de las prioridades para España, mantendrá los apoyos en el próximo marco presupuestario en los mismos niveles que el periodo pasado.

El presidente del Gobierno ha querido defender el papel "constructivo" de España en una negociación que ha sido "compleja", pero que Sánchez afrontó con "la única línea roja de no llegar a un acuerdo" y cuyo resultado permitirá dar los pasos necesarios para "ser una economía resiliente, competitiva, inclusiva y digital y verde" y favorecer una recuperación "pronta, fuerte y sostenible".

De este modo, ha subrayado que se trata de un "gran acuerdo para Europa y un gran acuerdo para España", que no solo sienta las bases para la respuesta a la crisis generada por la pandemia sino que prepara los "cambios para mañana".

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