17 de septiembre de 2019
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REALIZARON ONCE VISITAS

Los servicios sociales no detectaron maltrato de la pareja de Albacete detenida por la muerte de sus dos bebés

Los servicios sociales hicieron un seguimiento a la pareja de Caudete (Albacete) encarcelada por la muerte en sólo un año y medio de sus dos bebés y no detectaron ninguna anomalía. Según informa El Mundo, periódico que este viernes adelantaba la noticia, el protocolo se activó tras el fallecimiento en extrañas circunstancias en enero de 2018 del primer bebé, Omar, que sufrió un traumatismo craneoencefálico. Unos meses después, el servicio de Salud de la Junta de Castilla-La Mancha descubrió que los padres, Aroha M. G. y Germán R. T., iban a tener otro hijo e informaron del embarazo al juzgado de Instrucción número 2 de Almansa, que estaba al cargo de la investigación por la muerte de Omar.

El juez puso entonces en marcha el protocolo de protección del menor y ordenó a los servicios sociales de Caudete que hicieran un seguimiento continuado del segundo bebé, Dylan, quien nació el 18 de febrero de 2019. Un especialista del Ayuntamiento visitó a la familia periódicamente tal como había dispuesto el juzgado, según asegura al diario Moisés López Martínez, el alcalde de Caudete. "Los servicios sociales del Ayuntamiento estuvieron acudiendo cada 15 días a la casa para comprobar que todo estaba correcto y en ningún momento se detectó ninguna situación sospechosa de que el bebé corriera algún tipo de peligro", explica el primer edil. "Según los informes, no había ningún síntoma que hiciera presagiar el posterior fallecimiento del bebé ni que estuviera siendo maltratado. Se le trataba bien y estaba bien cuidado, todo era normal y correcto", ratifica el abogado Joaquín Valiente, quien se encarga de la defensa de Germán R. T., el padre.

En los cuatro meses que mediaron entre el nacimiento y el fallecimiento del segundo bebé, Dylan, los servicios sociales de Caudete realizaron un total de 11 visitas a los padres y en todas se informó favorablemente de ellos y del estado del pequeño. La autopsia, sin embargo, dictaminó que, además de las múltiples fracturas en las costillas que le perforaron un pulmón y le provocaron la muerte, Dylan había sufrido previamente otras roturas, lesiones que los servicios sociales no detectaron en ninguna de sus intervenciones. Tampoco el pediatra del centro de Salud de Caudete, donde atendían al bebé, se percató de las fracturas ni alertó de indicios que indicaran que el menor sufría maltrato.

Dylan falleció el 29 de junio pasado, cuando aún estaba abierta la investigación por la muerte de su hermano. Fueron los propios padres, quienes se encontraban solos con ambos bebés en casa cuando se produjeron los hechos, los que alertaron a los servicios de emergencia. Los facultativos que acudieron a su domicilio certificaron que Dylan había fallecido por muerte súbita y los padres comenzaron a culpar a una vacuna. Anunciaron en su entorno que emprenderían acciones legales por negligencia médica. Cuatro días después, la autopsia desmontó la teoría de la vacuna y desveló que, como sucediera con Omar, el segundo hijo también había fallecido a causa de un fuerte traumatismo.

Los padres están en prisión

Los padres fueron detenidos el 4 de julio y puestos a disposición judicial en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número dos de Almansa. "A la vista de sus declaraciones y de las pruebas e indicios existentes en ese momento se decreta prisión provisional comunicada y sin fianza para ambos", explican fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCL). "Se les imputa de manera provisional como presuntos autores de dos delitos de asesinato con la agravante de abuso de superioridad, dos delitos de lesiones y dos delitos de maltrato en el ámbito familiar", añade el TSJCL. Las dos muertes se investigan en una sola causa y los padres se encuentran encarcelados en la prisión de La Torrecica, en Albacete.

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