RESPUESTA ANTE LA SUPUESTA "DESAPARICIÓN" DEL CRISTO DE LAS AGUAS EN ALMAGRO

El Obispado de Ciudad Real, desatado para desmentir a un fiel: "Provocativo", "populista", "ofensivo"...

Gerardo Melgar, obispo de Ciudad Real, junto al Papa Francisco Gerardo Melgar, obispo de Ciudad Real, junto al Papa Francisco

Al Obispado de Ciudad Real no le ha sentado nada bien que José Antonio Barrajón, presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de Almagro, haya denunciado públicamente la supuesta desaparición de la imagen del Cristo de las Aguas y haya señalado a la institución eclesial por la situación en la que se encuentra el Convento de la Asunción de la localidad. 

A continuación, les mostramos el texto firmado por Barrajón en Almagro el pasado 30 de septiembre:

Tras la publicación de este texto, el Obispado ciudadrealeño no ha dudado en emitir este miércoles un contundente comunicado, con un tono pocas veces utilizado por la Iglesia, en el que "ofrece su réplica a las graves afirmaciones de D. José Antonio Barrajón". Por su interés y actualidad, reproducimos a continuación la repuesta íntegra del Obispado:

Primero: Este Obispado lamenta profundamente el tono provocativo, de sospecha, populista y ofensivo que utiliza en su comunicado el Sr. Barrajón sobre el Obispo y los responsables diocesanos, quien se dice que es Presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de Almagro. Si D. José Antonio se hubiera dirigido a este Obispado se le hubiera podido informar del lamentable estado en que se encuentra la imagen del Cristo de las Aguas, y que a este Obispado sólo le mueve el interés de su conservación, cuidado y futura restauración. La imagen está actualmente expuesta al público en el Museo Diocesano.

Segundo: No se puede entender que quien se dice representante de una institución eclesial, haya denunciado públicamente la desaparición de la imagen del Cristo de las Aguas, sin haber-lo comunicado con anterioridad al Obispado.

Tercero: D. José Antonio Barrajón afirma que el templo está “abandonado por su supuesto propietario”. El templo se encuentra en las mismas condiciones que estaba cuando residían los PP. Dominicos. Basta que pregunte en la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura para comprobar que el Obispado tiene solicitadas obras de reparación del templo, y que aún no ha sido concedido el permiso para ejecutarlas. Que el templo esté cerrado no significa que esté abandonado.

Cuarto: Cuando afirma que el Obispado es “su supuesto propietario”, desconoce que es el único propietario legal del Convento de la Asunción de Almagro, así como de todo lo que se contiene en él.

Quinto: D. José Antonio Barrajón lamenta en su comunicado el estado en que se encuentra el templo y culpa al Sr. Obispo de dicha situación al negarse a que asociaciones de fieles de Almagro se encargaran de “su mantenimiento y apertura al culto”. Este señor falta a la verdad, porque lo que le solicitaron al Sr. Obispo es que lo mantuviera abierto como lugar de culto, atendido por el sacerdote y párroco de Almagro. A esto, el Sr. Obispo les respondió que no era posible porque en Almagro había muchos lugares de culto y oración para ser atendidos por el mismo sacerdote. En esta conversación, las personas que lo visitaron nunca le mostraron su compromiso o disposición para el mantenimiento de este lugar.

Sexto: A este Obispado le preocupa el tono populista, envuelto en falsa piedad, que D. José Antonio utiliza en su comunicado cuando se atreve a instar al Obispo y a los responsables de la diócesis a devolver la imagen para su devoción y cuidado en donde le corresponde. Es la primera vez que se argumenta de esta manera, después de los años que lleva cerrado el templo.

Pero, lo que más preocupa a este Obispado es que quien se dice Presidente de una Junta de Hermandades y Cofradías se atreva a enfrentar a la comunidad eclesial con sus legítimos pastores. Su ignorancia o equivocada formación le lleva a afirmar que la comunidad eclesial está por encima o con más derechos que aquellos que “se hacen llamar sus pastores”. Quien firma el comunicado desconoce que el Obispo y los sacerdotes no se hacen llamar pastores, sino que lo son. El Obispo es el pastor propio de la Iglesia de Ciudad Real, y los sacerdotes, sus colaboradores, presiden las comunidades cristianas. Ellos son los primeros en preocuparse del cuidado y decoro de los lugares de culto y de que el pueblo, que Dios les ha encomendado, crezca en la fe, esperanza y caridad.

Séptimo. El Sr. Barrajón se equivoca al ponerse al frente de las Hermandades y Cofradías de Almagro con el fin de reivindicar lo que no les pertenece.

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