TELEVISIÓN

Iker Jiménez pone a todos en su sitio en su última entrevista

FOTO: EP FOTO: EP

Posiblemente la claridad es la mayor cualidad de Iker Jiménez y ha vuelto a hacer gala de ella en su última entrevista, concedida al diario El Mundo este fin de semana y en la que el titular lo dice todo: "La consigna era dulcificar el coronavirus". Una intervención en la que ha puesto a todos en su sitio, periodistas, gobernantes, expertos y hasta ciudadanos poco críticos a la hora a de afrontar una crisis, la del Covid-19, en la que él se reveló como una de las mentes más lúcidas. Y, aunque él mismo se resta mérito, tiene todo el del mundo porque hizo lo que debía un profesional de la información. 

"Yo no creo estar haciendo nada excepcional. Yo no soy ningún Robin Hood ni ningún loco. Yo no he hecho nada que no pueda hacer cualquiera que hable con médicos que, curiosamente, ni cobraban de los poderes públicos ni tenían ninguna consigna; no estaban politizados. Esos son los buenos, ¿no? Pues lo que decían se ha cumplido a rajatabla", ha indicado. 

Incluso, revela que "podríamos haber sido más duros. Podríamos haber dicho más cosas en aquel y otros programas". Es algo de lo que dice arrepentirse, "pero es que yo veía todo el mundo tan a la contra… Yo veía reportajes como: 'Cuarto Milenio esparciendo el miedo' o 'El rigor de Ana Pastor y el alarmismo de Cuarto Milenio'". 

No se detiene ahí en su valoración del periodismo en España ante esta situación y lanza una profunda reflexión: "Yo me puedo esperar que los políticos engañen, porque es su oficio. Es decir, la política es controlar al pueblo. Pero la prensa… He visto algunos colegas, que sé la importancia que tiene su palabra, y no me lo podía creer. Algunos lo hicieron por desconocimiento, otros por consigna, otros por no desagradar a los jefes, otros porque no te quiten el sitio, otros por decir lo que es políticamente correcto". Incluso, lamenta que "el espectador ha visto ya esas bromas, ese descojonarse del que va a por mascarillas, ese llamarles imbéciles o ese abrazarse con uno con coronavirus".

Sobre el parón de su programa

En cuanto a Cuarto Milenio, que se ha dejado de emitir, entierra una vez más el bulo que corrió en los primeros días de que haya sido cancelado por Mediaset al reconocer que él mismo tomó la decisión ante la situación que se estaba produciendo en España. "Paolo Vasile en persona me dijo: ‘Iker, lo que tú quieras’. Eso tengo que decirlo. Y le respondí: ‘Paolo, yo creo que es mejor no grabar. No por mí, sino porque mi regidora, mi realizador o quien sea se enferman y a mí me da algo’. Porque no es tan importante hacer este programa", se sincera. 

Y es que el periodista considera que el riesgo es muy alto y aprovecha a la hora de ilustrarlo para dar otro palo a una institución que también ha fallado en sus valoraciones. "Los últimos informes dicen que este virus se queda con hablar. Y un tiempo, además. Y la misma OMS, que está quedando como Cagancho en Almagro, decía que no hacía falta mascarilla hace dos meses, con una señora muy aparente hablándole a todas las televisiones y a todas horas", sentencia.

Compartir
Update CMP