MEJOR NO HACERLE CASO

Todos alucinan con lo que dice sobre las mascarillas el Fernando Simón sueco

Anders Tegnell Anders Tegnell

Los grandes expertos mundiales coinciden en que las mascarillas son el principal instrumento de prevención del covid-19. Algún experto ha llegado a decir que el cubrebocas tiene “más garantías” de proteger contra el covid “que cuando me ponga una vacuna, porque la inmunogenicidad puede ser del 70%”.

Por eso, el epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública de Suecia, Anders Tegnell, ha causado verdadera estupefacción mundial al asegurar que no ha visto ningún buen estudio a favor de las mascarillas. Y todo ello a pesar de que el instrumento ha sido recomendado por el Centro Europeo para el Control de Enfermedades y muchos otros organismos.

“Es fascinante los pocos estudios que hay sobre esto”, ha asegurado en una entrevista a Reuters. “Y si nos fijamos en los países con reglas estrictas para el uso de mascarillas, es difícil ver que les haya ido bien”, ha añadido.

Lo cierto es que a quien no le está yendo nada bien es precisamente a Suecia después de que Tegnell haya conducido al país por una estrategia radicalmente diferente a la de la gran mayoría de los países para frenar al virus.

Suecia no apostó por el confinamiento en marzo y se inclinó por hacer muchas recomendaciones y algunas prohibiciones, manteniendo abiertos bares, restaurantes y escuelas, aunque con restricciones.

Ahora, la segunda ola les está golpeando con fuerza, batiendo récords de contagios y fallecidos y con una tasa de mortalidad per cápita 10 veces mayor que la vecina Noruega y casi cinco veces mayor que la de Dinamarca.

Ante el panorama, las autoridades del país prohibieron las reuniones de más de ocho personas y van a prohibir la venta de alcohol en restaurantes y bares después de las 22.00.

Con todo, Tegnell no da su brazo a torcer y afirma que “la mayoría de los países ahora están tratando de hacer” las cosas parecidas a Suecia porque “casi nadie está cerrando escuelas ahora, por ejemplo”.

Lo que no dice el epidemiólogo sueco es que hace meses predijo que Suecia había conseguido un nivel de inmunidad más alto que sus vecinos y que el impacto de una segunda ola “probablemente sería bastante bajo”. Un vaticinio que ha fallado por completo y que está costando vidas.

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