17 de noviembre de 2019
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PIEDRAS CON MÁS DE 8 SIGLOS DE HISTORIA

El arzobispo de Toledo niega riesgo de desplomes en la Catedral pero admite "algún problema"

El arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, tras descubrirse varias patologías en la torre principal de la Catedral de Toledo, ha sido contundente al afirmar que "ahora no hay peligro de un desprendimiento", aunque sí ha admitido que "puede haber algún problema en la calle Cardenal Cisneros en la fachada sur" del templo por culpa del agua de la lluvia.

Así ha reaccionado el arzobispo preguntado al respecto durante la presentación de la fundación canónica para la educación 'Arzobispo Rodríguez Plaza', en la que ha estado acompañado por el vicepresidente de la Fundación, Sebastián Villalobos, y el secretario de la misma, Ángel Camuñas.

Fue el pasado 14 de octubre cuando la toledana calle Arco de Palacio del Casco Histórico de Toledo tuvo que ser cortada al tráfico y a los peatones tras la caída durante la madrugada de una piedra desde la torre de la Catedral sin causar daños personales.

Fue "un susto muy grande", ha reconocido el Primado de España, quien ha celebrado que no se produjera ninguna desgracia. Así, ha dicho que tras el estudio realizado con los bomberos y posteriormente con los drones pudo verse todo el contorno de la torre.

A pesar de todo ello, "no nos quedamos tranquilos" y el Cabildo quería conocer en qué estado se encontraba el resto del edificio, que tiene unas dimensiones y una altura "enorme" y que está expuesto a condiciones climatológicas que pueden pasar de los 2 a los 40 grados, y por ello se encargó a una empresa realizar un estudio en profundidad.

Aunque ha señalado que todo ello "ha permitido ver que no hay ahora peligro de un desprendimiento", ha explicado que la empresa contratada por el Cabildo hará toda una serie de propuestas "para hacer una labor de prevención".

El objetivo, según ha precisado, es hacer "un proyecto de consolidación de unas piedras que tienen ya ocho siglos o más". Todo ello, ha añadido, junto a las reformas que se están haciendo en el interior del templo, como las llevadas a cabo en la sala capitular. "Es un no parar (...) ahí vamos poco a poco", ha sentenciado Braulio Rodríguez.

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