DOS SOBRECOGEDORAS CARTAS QUE SE HAN LEÍDO DURANTE EL JUICIO

La crueldad máxima de un asesino confeso en Albacete: "Tenías que haber estado cuando maté a tu hija"

El autor confeso de la muerte a cuchilladas de su excuñada en Albacete envió desde la cárcel dos cartas al padre de la víctima donde explica que se arrepiente del crimen, pero hace responsable de lo ocurrido a la familia de ella y llega a decirle que el crimen fue "una carnicería" y que, aunque no quería matarla, "una vez hecho", espera que viva "muchos años con este cargo de conciencia".

Las dos cartas se han leído este lunes en la segunda sesión del procedimiento penal por el crimen, en un juicio con tribunal del jurado donde la Fiscalía pide 27 años de prisión para el único procesado, M.R.G., detenido el mismo día en el que mató a la hermana de su esposa, el 4 de junio de 2018.

Los padres de la víctima, que fueron quienes encontraron su cadáver unas horas después del crimen en la casa donde ella residía, han prestado testimonio y han contado que la relación con el acusado "no era muy buena" dado que M.R.G. culpaba a la familia de su exmujer de la separación, ocurrida en enero de ese mismo año.

El padre ha relatado que la misma mañana se encontró con M.R.G. en la calle, después de que éste hubiera matado a su hija, aunque no le notó" nada raro".

El fiscal ha pedido que se leyeran para el jurado las dos cartas que M.R.G. mandó al padre de la víctima, desde prisión, en una de las cuales recuerda el encuentro con el progenitor de la víctima y afirma: "Da gracias de que no te maté cuando te vi, estuve a punto de matarte; tenéis mucha culpa de lo que pasó, tus hijas son unas manipuladoras".

El acusado culpaba a la familia de su exmujer de su divorcio, desde que en enero de ese año, su esposa inició el proceso de separación y vivía refugiada en una casa para víctimas de violencia machista.

En su carta, el autor del crimen se refiere a cómo mató a su excuñada y dice: "Cuando ocurre algo así siempre hay una causa".

"Una vez hecho, jódete"

En la misiva le dice al padre de la víctima que no quería matar a su hija, "la cosa salió mal, me arrepiento por ella, una vez hecho, jódete, espero que vivas muchos años con este cargo de conciencia".

Y añade: "Tenías que haber estado cuando maté a tu hija puñalada tras puñalada, ver cómo gritaba; espero que estés sufriendo como un cerdo".

En la otra carta, también enviada desde la cárcel, el acusado insiste y dice al padre de la víctima: "Espero que lo estés pasando jodidamente mal (...), no maté a tu hija, fuisteis vosotros", y recuerda de nuevo cómo mató a su excuñada, "una carnicería en toda regla, acuchillada una y otra vez".

También ha declarado en el juicio la otra hermana de la víctima, quien ha rechazado que sean responsables del divorcio del acusado y ha señalado: "Él nos echa la culpa, pero es mentira, mi hermana lo dejó porque en esa pareja había violencia de género, en enero él estuvo detenido y a mi hermana se la llevaron a una casa de acogida".

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