10 de diciembre de 2019
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GRAN INCOMODIDAD DE LOS BARONES SOCIALISTAS

La inquietud interna en el PSOE sitúa a Page en el tablero nacional de los críticos con Sánchez

Emiliano García-Page, en una imagen reciente en las Cortes de Castilla-La Mancha
Emiliano García-Page, en una imagen reciente en las Cortes de Castilla-La Mancha

La inquietud en el seno del PSOE por las negociaciones de Pedro Sánchez con los separatistas de ERC va en aumento. El suelo pantanoso que está pisando el líder del PSOE para asegurar su investidura viene provocando una notable preocupación entre algunos dirigentes socialistas que aflora estos días en los medios nacionales de comunicación y es causa de tensión interna en el PSOE. Este mismo domingo varios periódico de relieve como El Mundo, La Razón y La Vanguardia destacaban en sus ediciones la desazón interna desatada en el PSOE ante las dificultades con la que Sánchez se está encontrando y las cesiones que puede llegar a hacer.

El Mundo se centraba particularmente en los recelos que la negociación de Sánchez con Podemos y ERC está provocando, además, en la Casa Real y el entorno de Felipe VI, mientras La Razón y La Vanguardia aseguraban que la inquietud se ha disparado en "amplios sectores" del PSOE ante los acuerdos que puedan alcanzarse en estas negociaciones y el peligro que corre el modelo constitucional del 78, incluido el Estado de las Autonomías tal como lo conocemos. La situación es tremendamente delicada y los socialistas no ocultan una incertidumbre que lleva días saltando a los medios nacionales.

En este contexto, los barones autonómicos del PSOE siempre salen a relucir como punta de lanza de esta inquietud, entre ellos los presidentes de Castilla-La Mancha y Aragón, Emiliano García-Page y Javier Lambán, situados por los medios en el tablero nacional de esta tensión interna que se vive entre los socialistas. Page ha sido muy claro en estas últimas semanas y no ha ocultado, aunque sutilmente, sus temores a las negociaciones con los separatistas y las líneas rojas que nunca deben cruzarse. La pasada semana, durante un homenaje que la Universidad de Castilla-La Mancha rindió al fallecido exministro y exsecretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba, Page dejó clara su admiración por él y sentenció: "Tenía claras las líneas rojas", un mensaje que no pasó desapercibido en las filas socialistas.

Muchos son partidarios en el PSOE de evitar la coalición de gobierno de Sánchez con Podemos y los independentistas y miran tanto al PP como a Ciudadanos para que acerquen posturas con Sánchez y permitan su investidura en solitario. El PSOE de Castilla-La Mancha ha lanzado este mensaje en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas, exigiendo a Pablo Casado y a la nueva dirección de Ciudadanos que se abstengan en la investidura y permita a Sánchez formar gobierno, aunque de momento nadie mueve ficha en esta dirección. Por otro lado, se están promoviendo en estos días distintos manifiestos en contra de esa coalición de izquierdas y nacionalistas de Sánchez, entre ellos uno promovido por destacados socialistas como Nicolás Redondo y Joaquín Leguina, entre otros.

Tal como aseguraba este domingo La Vanguardia, en Ferraz rechazan no obstante que la ebullición interna en sectores del PSOE ponga en riesgo la investidura si la negociación con ERC se demora hasta enero. Saben que hay mucha gente incómoda, pero creen que son minoría. “Como mucho representan al 7% del partido –alegan–. Los militantes ya han votado, y también lo hará el comité federal del PSOE por unanimidad”. Aunque todavía no hay fecha para que se reúna el máximo órgano del PSOE entre congresos. “Esperamos al acuerdo”, justifican en Ferraz. Una situación explosiva en la política nacional que está cargada de incertidumbre sobre su desenlace.

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