CRISIS DEL CORONAVIRUS

Una pareja castellano-manchega confinada en Reino Unido: "Todavía nos preguntan con lástima por la situación de España"

El coronavirus está afectando con fuerza a Reino Unido, que ya es el país de Europa con más fallecidos a causa de esta pandemia. Es por ello que, a pesar de que esta semana Londres haya comenzado a retomar su actividad, Escocia, Gales e Irlanda del Norte han decidido desmarcarse de esta desescalada y siguen recomendando a sus vecinos que permanezcan en casa. 

César y Virginia son una pareja castellano-manchega de ingenieros (toledano él y ciudadrealeña ella) que residen en Edimburgo desde hace aproximadamente cuatro años. Actualmente se encuentran confinados en casa, lugar desde el que teletrabajan para el Ayuntamiento de la capital de Escocia como project managers. Ambos afirman que han sido "muy afortunados" por poder continuar con su trabajo ya que a algunos de sus compañeros de profesión que se encuentran en otras empresas, como consultorías internacionales, se les ha realizado un ERTE "automáticamente".

En Edimburgo se tomaron medidas serias el 23 de marzo, diez días después de que el Gobierno de España decretase el estado de alarma en todo el país. Desde ese momento, la gente ha estado autorizada para salir a hacer la compra o practicar ejercicio una vez al día, sin horarios. Únicamente, han sido los supermercados quienes han establecido franjas horarias para las personas mayores y vulnerables, que deben acudir a primera hora de la mañana. Además, en Reino Unido no se ha llegado a declarar un estado de alarma, sino que todas las medidas se han llevado al Parlamento. 

César y Virginia consideran que, donde ellos viven, "la gente está concienciada con la situación", que ha sido más llevadera al no prohibirse las salidas. "Muchas personas aquí tienen enfermedades mentales y, si se les hubiese obligado a confinarse como en España, habrían surgido problemas bastante graves". Las viviendas de Reino Unido cuentan, además, con la ventaja de tener muchos espacios verdes con amplia separación entre ellas. 

Cuando comenzó a extenderse el coronavirus, Gran Bretaña tenía la idea de que evolucionara a sus anchas con el objetivo de conseguir la inmunidad de grupo. Sin embargo, al ver que esto no funcionaba, se pasó al cierre de la economía y a la incorporación de unas medidas algo más restrictivas. 

"Una cosa muy curiosa es que, desde el primer momento, se ha hablado de lo mal que estaba la situación en España e Italia, pensando que aquí no iba a llegar el virus. De hecho, incluso ahora les cuesta mucho reconocer que son el país con más muertos de Europa", comenta la pareja. "La semana pasada todavía nos seguían preguntando con lástima por nuestra familia de España y la situación allí".

César y Virginia se iban a casar el 26 de septiembre en Toledo, una boda que han tenido que aplazar dada la difícil situación. "Lo hemos pensado mucho y no nos merece la pena. Hasta que no haya un tratamiento efectivo, las medidas de restricción van a seguir yendo y viniendo". Por suerte, todavía no habían cerrado el menú y tampoco tenían programado el viaje. Ahora se encuentran con la incertidumbre de no saber cuándo podrán volver a España de nuevo ni cuánto tiempo deberán estar en aislamiento una vez consigan regresar. Muchos de sus compañeros españoles, además, ni siquiera han podido despedirse de familiares que han fallecido por COVID-19.

"Esperamos que, cuando esto pase y se conozcan todos los casos y lo que de verdad ha ocurrido, a través de relatos personales y de diferentes puntos de vista, seamos capaces de empatizar entre todos. 2020 va a ser un año que recordaremos durante toda nuestra vida y nos negamos a pensar que la sociedad no logrará cambiar después de esto", explican con optimismo.

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