PESE A TENER MÁS QUE LA MEDIA NACIONAL

Castilla-La Mancha es la región en la que menos contactos detectan los rastreadores

Aragón, Cataluña, Navarra y País Vasco son las comunidades que han registrado una mayor incidencia de casos de COVID-19 en las dos últimas semanas, y las reuniones familiares son el ámbito más frecuente de exposición al virus, responsables del 25 % de los nuevos contagios.

Son los últimos datos recopilados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) en su informe "Situación de COVID-19 en España", a fecha 23 de julio, que analiza los casos notificados a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave) desde el 11 de mayo hasta este pasado jueves.

Sigue siendo muy bajo el número de contactos por cada caso recién diagnosticado que los responsables de la detección, vigilancia y control de la COVID-19, conocidos como rastreadores, consiguen identificar; la media de toda España se sitúa en 3 contactos identificados por cada positivo. En Castilla-La mancha solo se llega a uno, pese a que según el Gobierno autonómico el número de rastreadores está por encima de la media nacional.

Las diferencias por comunidades son significativas. A la cabeza en el sistema de rastreo, según los datos del Carlos III, sigue Canarias, que detecta una media de 10 contactos, y muy por debajo le siguen Andalucía, Extremadura y Navarra, con una media de 5.

Castilla-La Mancha se encuentra a la cola en capacidad de detección de contactos (sólo identifica 1 por cada caso diagnosticado) y con 2 le siguen Cataluña y La Rioja.

Aragón, Asturias, Castilla y León, Madrid y País Vasco identifican 3 contactos de media, mientras Murcia, Galicia y la Comunidad Valenciana detectan 4. Baleares y Cantabria no han notificado sus cifras.

Según este informe, el 47 % de los diagnosticados no refería contacto conocido con un caso positivo por COVID-19 y el entorno familiar es el ámbito más frecuente en el que se producen los contagios (25 %).

Desde el 11 de mayo hasta el 23 de julio se han identificado un total de 35.482 casos de coronavirus en España. Un 7 % de ellos han sido hospitalizados, un 0,5 % trasladados a la UCI y un 0,6 % ha fallecido.

El ISCIII advierte de que se observa un "aumento significativo" de la incidencia acumulada de la enfermedad, que ha crecido un 85 % desde la primera semana de julio a la segunda y del 55 % desde esa a la tercera semana del mes.

Aunque el incremento se observa en todos los grupos de edad, es relativamente mayor en los últimos 15 días en el grupo de entre 15 y 29 años y también en los mayores de 79.

Por comunidades, se observa una mayor tasa acumulada en Aragón, Extremadura, Murcia, Navarra, País Vasco y La Rioja, en las primeras semanas de julio y en Aragón, Canarias, Cantabria, Madrid, Navarra y País Vasco, en las siguientes.

Desde mediados de junio, se aprecia un aumento en el número de casos y de hospitalizaciones a partir de primeros de julio, pero tanto los ingresos en UCI como las defunciones mantienen una tendencia a la estabilidad.

En cuanto al perfil de los nuevos casos, el 69 % tienen entre 15 y 59 años, la media de edad se sitúa en 42 años, y los positivos entre menores de 15 años son "relativamente bajos". Algo más de la mitad de las personas diagnosticadas (el 52 %) son mujeres.

Un 10 % de los casos son personal sanitario o sociosanitario, especialmente mujeres (14 % frente a 5 %) que representan casi 8 de cada 10 casos de personal sanitario contagiado.

El 45 % de los positivos presentó síntomas y el porcentaje de casos importados se sitúa en el 1,9 %.

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