HA PARTICIPADO EN UN DEBATE EN EL FORO LA TOJA

Page defiende junto a Feijóo y Moreno Bonilla el estado de las autonomías frente a los "populismos"

Los presidentes de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, y de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, han reivindicado este sábado el estado de las autonomías y el papel de las comunidades en estos tiempos de crisis sanitaria, económica y social.

Además, han desaconsejado afrontar en este contexto reformas de calado y distraerse con "debates estériles" sobre la Corona, la reformulación, incluso disolución del Senado o la recentralización de competencias, y han abogado por el diálogo y por "bajar los decibelios" de la discusión política.

Feijóo, Moreno y García-Page han compartido mesa de debate en la última jornada del II Foro La Toja, al que no pudo asistir finalmente el presidente de Aragón, Javier Lambán, por motivos de salud.

Aunque con matices, los tres mandatarios autonómicos han coincidido en que las comunidades autónomas han respondido mejor en esta situación de crisis económica y social que la Administración central.

El más contundente ha sido el presidente y líder del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, quien ha proclamado: "Han funcionado mejor las comunidades que el Gobierno central, sin duda".

"Imaginen la sanidad gestionada directamente por un gobierno una de cuyas partes está en contra del propio sistema sanitario. Eso es lo que ocurre en España", ha dicho Feijóo, como también que esa parte, en alusión a Unidas Podemos, "está en contra del propio modelo de Estado e intenta desestabilizarlo desde el Gobierno".

Ha creído Feijóo que la pandemia del coronavirus ha "consolidado" el estado de las autonomías y ha evidenciado que "los problemas de gobernanza se dan más en la administración central".

Page alerta de los "populismos"

Emiliano García-Page ha apuntado que España es "infinitamente más fuerte y sólida de lo que puede parecer", cuenta con "unos pilares sólidos" y en los últimos 40 años ha tenido que "combatir todo tipo de vaivenes".

"Otra cosa", ha continuado, "son los oleajes", pues en su opinión "faltan liderazgos capaces de cambiar las corrientes y a lo mejor sobran surfistas que se contentan con manejarse en las olas".

Ha entendido el 'barón' socialista que existe "un problema de cohesión", lo que puede alimentar los populismos, los extremismos radicales, y en España en particular, los "populismos y extremismos territoriales".

García-Page ha rememorado que en la crisis de 2007 "emergieron muchos que se querían cargar el sistema" y "algunos hoy están gobernando", y ha criticado que en estos momentos de emergencia se planteen "debates estériles Monarquía-República" o sobre el modelo autonómico.

Ha coincidido con Feijóo en que la pandemia ha demostrado que los presidentes autonómicos "estamos más de acuerdo, incluso Torra, que en cualquier debate en el Congreso".

El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha sido quien más claramente se ha mostrado proclive a introducir cambios, tanto en el modelo autonómico, pues el actual es "difuso", como en el Senado, que "o lo reformamos o lo cerramos", porque "no tiene sentido como una cámara de segunda lectura".

Otra cosa es si "es el momento actual el mejor para hacerlo... tengo mis dudas", ha reflexionado.

Antes habría que "bajar los decibelios, serenarnos y propiciar un diálogo más honesto, trasparente y con rigor", ha considerado Moreno Bonilla.

Solo así se podrá evitar "un divorcio entre la sociedad y las instituciones" y, de paso, "vencer" a la crisis provocada por la pandemia, porque "la bronca política nos va a llevar a un bloqueo y a una situación mucho más delicada".

El presidente de Andalucía se ha identificado "con la generación" de Felipe González y Mariano Rajoy, "con la política de luces largas y de anteponer los intereses generales", y ha insistido: "Se requiere mucha altura, rigor y dar prioridad a las decisiones en los próximos meses. Si no, lo vamos a pasar mal".

El presidente de Galicia ha abundado en que "no hay un lío en ningún parlamento autonómico como en el Congreso, ni ningún Gobierno que dependa de partidos que no crean en la propia autonomía, salvo una o dos habituales en los últimos años".

Feijóo ha sostenido que "el problema de España es de gobernanza, no de modelo" y que cuando "el Gobierno tiene dificultades para gobernar todo se resiente".

Ha aprovechado para quejarse del "incumplimiento sistemático" del reglamento de la conferencia de presidentes en sus últimas catorce reuniones, que "habrá que prepararlas, tener documentación, aunque sean urgentes".

Y también para deslizar el "problema muy serio" que hay en España y que "parece algo normal: estar en 2020 con un presupuesto --prorrogado- de 2018 y sin saber nada del de 2021. Lo que pasa últimamente es muy sorprendente", ha apostillado, y ha recordado que por idéntico motivo Felipe González disolvió las Cortes. 

Ve "útiles" los anuncios de Sánchez

Sobre los anuncios de Pedro Sánchez en el Foro La Toja, como la aprobación de un decreto ley una vez que se conozca el marco europeo de las ayudas para eliminar las barreras y los cuellos de botella legales de las administraciones para que haya una mayor eficiencia en la gestión de los fondos, ha dicho que "van a ser útiles".

"Es imperativo agilizar trámites, casi diría que cambiarlos por completo para gastar bien el dinero, que sea eficaz", ha añadido García-Page, que ha esperado que "se imponga el sentido común, en el doble sentido: que sea común y que vaya con sensatez la gestión de los presupuestos. Es la única incógnita que hay que despejar".

En otro orden de cosas, se ha referido a las medidas restrictivas que desde la pasado noche han entrado en vigor en Madrid, para advertir que cuando se haga balance de las mismas en quince días "pueden pasar dos cosas, que se haya corregido bien la situación, en cuyo caso alguien tendrá que explicar por qué no lo apoya, y que no se corrija la situación porque no se quiera gestionar bien".

Finalmente, el presidente de Castilla-La Mancha ha abogado por la "unidad de mensaje" como medida "determinante" para combatir la pandemia de la COVID-19, a falta de una vacuna que acabe con el problema.

En este sentido, ha mostrado su ofrecimiento "para intentar buscar el mayor consenso posible entre la Administración del Estado y la Comunidad de Madrid, la vecina Castilla y León y Castilla-La Mancha".

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