DATOS OFICIALES DEL SESCAM

Castilla-La Mancha cierra 2018 con 5.065 pacientes menos en lista de espera pero las operaciones siguen resistiéndose al descenso

Regina Leal, directora gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam)
Regina Leal, directora gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam)

La lista de espera sanitaria al cierre del año 2018 se ha reducido en 5.065 pacientes respecto a diciembre del año anterior y en 4.970 en relación con el mes de noviembre, con lo que se ha situado en 88.470 personas en espera de una intervención quirúrgica, una prueba diagnóstica o una consulta especializada.

La directora gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Regina Leal, ha presentado hoy estos datos en una rueda de prensa, en la que ha destacado que diciembre se convierte así en el 19 mes consecutivo que la región está por debajo de los 90.000 pacientes en lista de espera sanitaria.

Leal ha señalado también que el año 2018 se ha cerrado con 32.248 pacientes menos que en 2014 y con 17.984 menos en relación a julio de 2015.

Por tipo de lista de espera, la quirúrgica se ha situado al cierre de 2018 en 34.779 pacientes, esto es, 346 menos que en 2014.

La lista de espera de primera consulta especializada se sitúa en 47.634 pacientes, mientras que al cierre de 2014 era de 71.640, por lo que se ha reducido en casi un 34 %.

Y en pruebas diagnósticas, al cierre de 2018 había 6.057 pacientes en lista de espera, lo que representa una reducción del 56 % respecto a los 13.953 de 2014.

Leal ha subrayado que el plan de renovación de la tecnología sanitaria y el esfuerzo en contrataciones han permitido mejorar los tiempos y el número de pacientes en espera. 

Por provincias, todas han disminuido su lista de espera, desde Guadalajara que se suele mantener en cifras estables, hasta las de Ciudad Real y Toledo que son las que más han conseguido bajar sus listas de espera, la primera con 16.300 pacientes menos que en 2014 y Toledo con 10.114 menos.

Atendiendo a la demora media, mientas que al cierre de 2017 Castilla-La Mancha fue la comunidad que más tiempo de demora media tenía en espera quirúrgica, con 163 días, al terminar 2018 se redujo a 133 días.

En consultas especializadas se ha bajado de 45,7 días a 41,3 y en técnicas diagnósticas se ha pasado de 53,6 a 42,2 días.

Baja el tiempo medio de espera

La demora media global de todo el proceso ha bajado, por tanto, de 262 a 217 días, casi mes y medio.

Leal ha indicado que estos datos se han logrado sin planes de choque ni aumentando las derivaciones a la sanidad privada, sino incrementando las inversiones en recursos humanos y en tecnología que ha dado como resultado una subida importante de la actividad.

Como datos llamativos, ha citado que las inversiones en nuevas tecnologías han dado lugar a que en resonancias magnéticas la demora media baje de 42 a 15,7 días; en endoscopias se ha reducido de 69 a 47 días; en mamografías, de 35 a 21; en ecocardiogramas, de 92 a 56 días, y el TAC, de 30 a 16.

Respecto al incremento de actividad, Regina Leal ha subrayado el papel de la Atención Primaria en la cirugía menor, con un aumento de casi el 20 % solo en un año, como también se han incrementado los electrocardiogramas, las citologías y las espirometrías.

En el área de Urgencias hospitalarias, ha explicado que pese a la subida de casi el 10 % de pacientes en el periodo de enero a noviembre de 2018 con respecto a enero a noviembre de 2014, la demora media al ingreso ha bajado un 64 % y el tiempo medio de permanencia de 7 a 3 horas de media.

Las consultas externas en actividad hospitalaria se han incrementado en 129.000, tanto nuevas consultas como sucesivas; en hospitales de día, se han aumentado los tratamientos en más de 40.000, con respecto a 2014; y las camas funcionantes han subido en 263, también en relación a 2014.

En lo que respecta a actividad quirúrgica, Leal ha señalado que en los 131 quirófanos con que cuenta el Sescam se han realizado 118.000 intervenciones, y ha añadido que este último año se ha hecho hincapié en aumentar la cirugía mayor ambulatoria, sin ingreso, que se ha incrementado en 1.500, teniendo en cuenta, ha dicho, "que para el paciente aporta una mayor calidad y es mucho más respetuosa con su hábitat y la conciliación de su vida familiar".

Las intervenciones programadas han subido un 1,3 %, puesto que las 18.300 que hay de diferencia entre las programadas y el global son intervenciones de urgencia.

Ha apuntado que con los 13 quirófanos más que tendrá la región se podrá atender a uno 4.000 pacientes más al mes y conseguir mejores resultados.

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