SEGÚN HA SEÑALADO LA ORGANIZACIÓN

Solo un 15 % de las familias de CLM atendidas en Cáritas han recibido el Ingreso Mínimo Vital

La pandemia producida por el Covid-19 ha agravado las situaciones de muchas de las personas que ya acudían a Cáritas y de otras que se han visto en la necesidad de acudir a esta entidad porque se han quedado sin empleo, no podían alimentar a sus familias, no podían hacer frente a los gastos de la vivienda o sufren otro tipo de pobrezas, según ha explicado Cáritas Regional de Castilla-La Mancha.

Con el lema “La Caridad No Cierra” los agentes de Cáritas han estado y están al lado de las personas que más lo necesitan intensificándose en estos meses la labor de acompañamiento a todas las familias y personas que están en una mayor situación de desprotección, no solo facilitando alimentos y productos de primera necesidad, sino también ofreciendo acompañamiento a las personas sin hogar, a las familias, a los niños, a las mujeres, a los mayores, a las personas que tenido que ir a los centros sanitarios, a las personas en prisión, a los temporeros etc.

Según han señalado, desde comienzo del año 2020 y hasta septiembre del mismo, se ha incrementado el número de personas que han acudido a Cáritas Castilla-La Mancha, atendiendo a 15.712 familias directamente e indirectamente a 48.000 personas. El aumento es significativo, ya que durante el período del estado de alarma y hasta el mes de agosto se habían atendido ya al 70 % de personas acompañadas en 2019. Además, se han invertido 1.377.965,74 euros en ayudas directas.

Este tiempo de crisis ha supuesto un incremento del trabajo de la entidad en todas las provincias, así como de las personas a las que está atendiendo. En este sentido, Cáritas Castilla-La Mancha ha puesto de manifiesto la importancia de la entrada en vigor del Ingreso Mínimo Vital (IMV), pues "se observa con asombro y preocupación que los datos no invitan a la alegría, sirva como ejemplo que de las familias atendidas en Cáritas, han solicitado el IMV 2.195 familias. De esas solicitudes, se han resuelto favorablemente a un 15 %, han sido denegadas un 43 % y están aún pendiente de resolución el 34,5 % de familias, no habiendo cumplido los requisitos un 7,5 %".

Desde Cáritas considera que "hay que sumar dificultades, tales como la dificultad para solicitarlas debido a las bajas capacidades y/o formación, ya sea para entender los requisitos, así como el manejo de herramientas online. A ello se añade una atención telemática deficiente por parte de la administración. En este tiempo de crisis sanitaria está resultando muy difícil la comunicación con sus trabajadores sociales de referencia en cada Ayuntamiento".

Por este motivo, Cáritas Castilla-La Mancha cree que "no se han puesto a disposición de los ciudadanos los medios técnicos oportunos, solo una importante difusión mediática de este ingreso, pero con poca o escasa resolución, sin contar además con las dificultades añadidas del medio rural, donde se ha hecho más difícil el acceso a las solicitudes debido al necesario desplazamiento a la oficina situada en los núcleos urbanos cercanos para realizar la tramitación o recoger la documentación exigida".

Cáritas también ha lamentado "el retraso en los cobros de las ayudas extraordinarias de COVID que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha puso en marcha en el mes de mayo de este mismo año, estableciéndose un plazo de resolución de 15 días, siendo en la práctica de hasta 5 meses". Han señalado que se trata de un plazo "elevado" para las familias con escasos recursos. "Sirva como ejemplo que de 1.051 solicitudes a esta ayuda de familias con las que se ha trabajado en una de las Cáritas Diocesanas, les contestaron afirmativamente a 89, de manera negativa a 34 y  928 familias no han recibido ninguna información".

Desde Cáritas han concluido pidiendo que "la Administración Pública de respuestas más ágiles, ya que cuando responde lo hace tarde y de manera confusa, imponiendo una excesiva carga burocrática y una ausencia de coordinación entre administraciones". 

Compartir