16 de octubre de 2019
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QUEJAS DE LA AEGC POR LAS LAMENTABLES CONDICIONES EN TRILLO

Casetas de obra con chapas y coches con moho o goteras: así protege la Guardia Civil una instalación crítica de Castilla-La Mancha

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha denunciado las "lamentables" condiciones de trabajo que padecen los agentes de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) que protegen la Central Nuclear de Trillo (Guadalajara).

"La Guardia Civil está permitiendo que los agentes del GRS que velan por la seguridad de estas instalaciones trabajen en vehículos desechados en Navarra por el estado en el que se encuentran con cerca de 400.000 kilómetros. Vehículos, en definitiva, que los han llevado a la central cuando tendrían que estar en un desguace y que, por tanto, no pueden ser utilizados para el cometido que se les ha encomendado que es vigilar instalaciones de alta seguridad", expone la AEGC. "En el colmo del despropósito, uno de los vehículos con menos kilómetros tiene goteras y moho en su interior, lo que puede causar problemas de salud a los agentes como infecciones micóticas, irritaciones de piel, ojos, garganta, pulmones y nariz, especialmente a los que son alérgicos", añaden.

Pero la denuncia no queda ahí. "Si los vehículos están en proceso de defunción, los habitáculos que les han destinado, como ha podido saber AEGC, no pueden considerarse un lugar digno de trabajo. Un cuartel de chapas hecho con casetas de obra prefabricadas donde pasan 14 días seguidos los dos equipos del GRS que prestan servicio tanto fuera como dentro de la central. Es decir, módulos eventuales que los han convertido en dormitorios permanentes", critican.

"Además de tener que vivir en estas condiciones lamentables, a los guardias civiles ni la dirección de la Central ni la Guardia Civil les ha proporcionado, y se ha solicitado por escrito a la comisión de riesgos laborales, medidores unipersonales de radiactividad para el equipo que tiene que operar dentro de la Central Nuclear, con la excusa de que no son trabajadores de la central. Es decir, que para ellos estar protegiendo las instalaciones 14 días al mes no supone un riesgo para su salud", algo que para AEGC es "inadmisible".

La Asociación también se queja de la comida que reciben los agentes, asegurando que "es de tan mala calidad que ya se están produciendo molestias estomacales: gases, acidez, malestar general que les obliga a llevarse la comida de casa para todos los días de servicio que tienen asignados".

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