EL CULPABLE ES UN ANTICUERPO INMMUNE

Identifican qué puede provocar los coágulos de sangre en pacientes con COVID-19

Los coágulos de sangre continúan causando estragos en los pacientes con infección severa de COVID-19, y un nuevo estudio explica lo que puede provocarlos en hasta la mitad de los pacientes. El culpable es un anticuerpo autoinmune que circula por la sangre, atacando las células y desencadenando coágulos en arterias, venas y vasos microscópicos.

Aparte de la infección por coronavirus, estos anticuerpos causantes de coágulos se observan típicamente en pacientes que tienen el síndrome antifosfolípido de enfermedad autoinmune. La conexión entre los autoanticuerpos y el COVID-19 fue inesperada, según el autor del estudio, Yogen Kanthi, del Centro Cardiovascular Frankel de Medicina de Michigan (Estados Unidos).

En el trabajo, publicado en la revista 'Science Translational Medicine', encontraron que aproximadamente la mitad de los pacientes que estaban muy enfermos con COVID-19 mostraban una combinación de altos niveles tanto de los peligrosos anticuerpos como de neutrófilos superactivados, que son destructivos y hacen estallar los glóbulos blancos. En abril, el equipo fue el primero en informar que los pacientes hospitalizados por COVID-19 severo tenían niveles más altos de trampas extracelulares de neutrófilos en su sangre.

Para aprender más, estudiaron los neutrófilos explosivos y los anticuerpos de COVID-19 juntos en modelos de ratones para ver si esta podía ser la combinación peligrosa detrás de los coágulos. "Los anticuerpos de pacientes con infección activa por COVID-19 crearon una sorprendente cantidad de coágulos en los animales, algunos de los peores coágulos que jamás hayamos visto. Hemos descubierto un nuevo mecanismo por el cual los pacientes con COVID-19 pueden desarrollar coágulos de sangre", explica Kanthi.

Los investigadores dicen que estos hallazgos aún no están listos para la práctica clínica, pero añaden una nueva perspectiva a la robusta investigación sobre trombosis e inflamación en pacientes con COVID-19. Si es así, eso podría justificar un tratamiento agresivo como la plasmaféresis, que se utiliza comúnmente en las enfermedades autoinmunes graves. Implica drenar la sangre por vía intravenosa, filtrarla y reemplazarla con plasma fresco que no contenga esos anticuerpos asociados con los coágulos de sangre.

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