YEBES (GUADALAJARA)

Un ayuntamiento de Castilla-La Mancha reparte unas curiosas mascarillas que favorecen la comunicación de los profesores

El uso obligatorio de mascarilla en este escenario de pandemia anula la comunicación del rostro a través del gesto, la sonrisa o los labios, que son tan necesarios en las aulas. Un conjunto de recursos expresivos que genera un ambiente de aprendizaje, reduce la distancia física y psicológica entre el docente y los alumnos, crea un clima de confianza y respeto mutuos y facilita la asimilación de los contenidos, entre otras muchas ventajas. Este elemento de seguridad tan imprescindible hoy para derrotar a la COVID-19 coarta de forma ostensible la expresión facial del maestro y la comprensión del lenguaje verbal del escolar. Un hándicap que, por ejemplo, repercute en asignaturas como el inglés, donde la lectura labial es determinante.

Para solventar este inconveniente, que puede causar problemas de comunicación y dislalias en los alumnos de corta edad, que son los más vulnerables, en los próximos días el Ayuntamiento de Yebes repartirá mascarillas transparentes a los profesores del colegio público ‘Jocelyn Bell’ y las educadoras de la Escuela Infantil Municipal.

“A edades tempranas el papel de los educadores es vital para evitar problemas del lenguaje y del habla”, explica Blanca Arrasate, concejal de Educación y logopeda de profesión. Cuando las pautas y rutinas de un maestro son atractivas para el alumno, este aprende con más rapidez y facilidad. Según los expertos, el cerebro del niño tiende a concentrar la atención, plasmar e imitar las conductas que le resultan más sugestivas y emocionalmente más estimulantes. En la sociedad actual se sigue a los líderes más por lo que dicen que por lo que hacen o lo que son. “Y el maestro es el modelo en el que se fijan nuestros hijos de hoy, que son los ciudadanos del mañana”, valora la edil. De ahí la necesidad de poner en valor la comprensión del lenguaje y la comunicación no verbal como herramientas pedagógicas en un sistema educativo que hasta ahora había antepuesto la razón a la emoción, las palabras a la expresión corporal.

De este modo, la incorporación de las mascarillas transparentes a las aulas del CEIP ‘Jocelyn Bell’ de Valdeluz y de la Escuela Infantil Municipal por iniciativa de la Concejalía de Educación se antoja que serán “primordiales” para el dominio de herramientas pedagógicas tan decisivas en el aprendizaje como el lenguaje verbal y la expresión facial, que sin lugar a duda condicionan la forma en que los escolares perciben al profesor durante toda la clase. “Un utensilio que permitirá a nuestros maestros y educadores explotar al máximo uno de los elementos más poderosos y contagiosos que tienen a su alcance para la comunicación con sus alumnos: la sonrisa”, puntualiza Arrasate. En el mercado no existe en estos momentos ningún modelo homologado de estas características por el Ministerio de Sanidad, pero las mascarillas transparentes adquiridas por el Ayuntamiento de Yebes tienen una eficacia de filtrado superior al 95% en aerosoles y partículas y un nivel de protección equivalente a las mascarillas FFP2, son reutilizables y soportan más de 25 lavados a mano y máquina.

Además de este eficaz dispositivo de protección y expresión que se entregará a los 35 docentes que este curso escolar 2020-2021 conforman el claustro de profesores del colegio público de Infantil y Primaria ‘Jocelyn Bell’ de Valdeluz, el Ayuntamiento de Yebes ha hecho entrega esta semana a la Dirección del centro de 500 mascarillas pediátricas de dos tallas, “que servirán para reponer aquellas que se dañen o deterioren en el transcurso de la jornada docente”, y otras cien para adultos, así como dos termómetros digitales infrarrojos a distancia y 32 papeleras de pedal.

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