A PREGUNTAS DE LOS PERIODISTAS

El arzobispo de Toledo opina sobre la eutanasia, la campaña electoral y su propia jubilación

Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo
Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo

El arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, ha asegurado, preguntado por la despenalización de la eutanasia, que hay que dejarse de "emotivismos" y saber por qué "la vida de las personas merece la pena salvaguardarse aunque haya situaciones tristes y difíciles de los familiares cuando las personas queridas están en esa situación".

Así se ha pronunciado el arzobispo en la rueda de prensa para presentar el partido de fútbol solidario entre guardias civiles y sacerdotes, cuyos beneficios irán destinados a la construcción de dos colegios rurales en Benin, situada en el oeste de África.

Rodríguez cree que la eutanasia "es una verdadera desgracia" y ha apelado a los cuidados paliativos que se proporcionan desde los centros sanitarios. "Un derecho de los seres humanos es también la vida", ha sentenciado el arzobispo, quien ha dicho que esta es una opinión que no es de ahora de la Iglesia, "es de siempre".

Preguntado por la campaña electoral y su coincidencia con la Semana Santa, el arzobispo ha señalado que los desfiles profesionales tienen un itinerario y horas concretas y los partidos pueden organizar sus actos en otros lugares distintos a los de las procesiones.

"Lo más importante de la Semana Santa se celebra dentro de los templos y allí le aseguro que no va a haber ninguna campaña electoral", ha manifestado Rodríguez, quien ha recordado que los toledanos son personas "respetuosas" y están en silencio en estas celebraciones.

Sobre si la Archidiócesis de Toledo va a pedir a los fieles que se posicionen sobre un partido en concreto, ha respondido que la Iglesia "no ha hecho eso nunca" desde que la democracia se ha restaurado en España. "Lo único que dice a los católicos es que piensen, que vean los programas partidos de los políticos, reflexionen y voten", ha indicado.

Sobre los bienes inmatriculados, Rodríguez ha destacado que esta cuestión es algo que se ha inventado "no se quién" pensando que la Iglesia "es una usurpadora" y que "ha tomado los bienes del pueblo", una argumentación que a su juicio "ya no cuela". "Es una cosa antigua y rancia", ha agregado.

De otro lado, y tras solicitar su renuncia al Papa tras haber cumplido 75 años, el arzobispo toledano ha explicado que su renuncia está aceptada y puede formalizarse en cualquier momento. "Será real cuando el Papa quiera", ha afirmado.

Dicho esto, ha indicado que no se va a llevar "ningún disgusto" si en los próximos meses el Papa le comunica que ya tiene un candidato para sustituirle en el cargo.

COMPARTIR: