DETECTADA EN LA AMAZONÍA BRASILEÑA

Alerta ante la nueva cepa P.1 del coronavirus: puede ser más peligrosa

Una nueva variante del coronavirus surgida en el corazón de la Amazonía brasileña ha vuelto a encender la alerta internacional Una nueva variante del coronavirus surgida en el corazón de la Amazonía brasileña ha vuelto a encender la alerta internacional

Saltan de nuevo las alarmas ante una nueva variante del coronavirus surgida en la Amazonía brasileña.

Los científicos trabajan en descifrar los misterios de esta variante identificada ya en ocho países y que puede ser más infecciosa, aunque todavía se conoce poco de ella. Hay indicios de que la bautizada como P.1 sea uno de los factores que están detrás de la explosión de casos de Covid-19 en Manaos, capital del estado de Amazonas, donde los servicios sanitarios se han visto completamente desbordados.

Con un número más alto de mutaciones, también se estudia si la brasileña es más peligrosa que las variantes encontradas en Reino Unido y Sudáfrica, que son las tres que más preocupan a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En medio de este preocupante hallazgo, la pandemia vuelve a azotar con fuerza todo Brasil, que ya acumula 222.666 muertes y 9,1 millones de casos, según datos oficiales.

La primera voz de alarma la dieron las autoridades japonesas el pasado 9 de enero, después de analizar las muestras de cuatro pasajeros que llegaron una semana antes a Tokio tras viajar una temporada por Amazonas.

Una pesquisa preliminar de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), centro de investigación médica de referencia en Latinoamérica, indicó que esta nueva variante es un "fenómeno reciente". Probablemente se desarrolló en diciembre y evolucionó a partir de variantes que se encontraban en circulación en Amazonas.

De hecho, en Manaos se han detectado ya cerca de 30 variantes del coronavirus, pero la más inquietante es la P.1, según explica José Eduardo Levi, investigador del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de Sao Paulo (USP).

Según Fiocruz, la variante de Manaos acumuló en un breve espacio de tiempo "un número de alteraciones genéticas fuera de lo común", varias de ellas en la proteína spike (espiga), de la que se vale el nuevo coronavirus para entrar en las células humanas.

Se han identificado 12 mutaciones únicamente en esa proteína spike de la variante brasileña, tres de ellas preocupan especialmente: K417N, E484K, N501Y.

Esos tres conjuntos de letras y números representan aminoácidos de la spike, cuya mutación está asociada a un mayor poder de transmisibilidad. Ayudarían a que el virus se replique más y que se ensamble mejor con el receptor de entrada de la célula.

Por otro lado, se desconoce si esta nueva variante produce cuadros más graves de la enfermedad. Hasta el momento hay un caso confirmado de una persona que contrajo el coronavirus en marzo de 2020 y fue reinfectada por la variante amazónica, a pesar de tener anticuerpos.

"No tenemos cómo afirmar que el virus escapó a los anticuerpos o si bajaron tanto que no consiguieron neutralizarlo. Eso está en estudio", apunta Naveca.

Las tres cepas actuales que hay en el mundo evolucionaron de manera independiente y surgieron esporádicamente en los tres países, aunque se ha descubierto que algunas de las mutaciones identificadas en la proteína spike son las mismas.

"Creemos que son más contagiosas por tener esa mutación en común que aumenta la transmisibilidad", apunta Levi, virólogo también del laboratorio DASA.

Levi cree que la brasileña podría ser la más "peligrosa", al menos por el número de mutaciones identificadas en la proteína spike: 12 frente a las 8 encontradas en la británica o las 10 de la sudafricana.

 

El exministro de Salud Luiz Henrique Mandetta, quien fue destituido en plena pandemia por el presidente Jair Bolsonaro por defender el aislamiento, alertó en una entrevista a una televisión local de que la nueva variante puede provocar una "megaepidemia" en 60 días, si no se toman medidas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya se han identificado casos de este nuevo linaje en otros siete países además de Brasil: Japón, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Alemania, Corea del Sur e Irlanda.

Algunas de estas naciones y otras, como Portugal, Perú, Turquía o Colombia, han suspendido los vuelos procedentes de Brasil ante el temor por la P.1.

Todavía no se han publicado estudios de efectividad con la variante brasileña.

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