FUERTES TURBULENCIAS INTERNAS EN EL SOCIALISMO

Page ejerce como líder del PSOE tradicional ante la nueva concesión de Pedro Sánchez al independentismo catalán

Emiliano García-Page en una imagen de archivo (Ó. Huertas)
Emiliano García-Page en una imagen de archivo (Ó. Huertas)

Nueva marejada interna en el PSOE a causa de la gestión del desafío independentista catalán que está llevando a cabo el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, desde que llegó a la Presidencia del Gobierno de España, vía moción de censura, hace en junio del pasado año. La última cesión del jefe del Ejecutivo ante los separatistas, aceptar la creación de la figura del "relator", encargado de velar por la buena marcha de las negociaciones en una mesa de partidos que se va a poner en marcha en Cataluña, ha incendiado al PSOE más moderado, al más tradicional y menos 'sanchista', que está teniendo como líder mediático al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, arropado por otros barones como el aragonés Javier Lambán o el extremeño Guillermo Fernández Vara, amén de otros históricos del partido como Soraya Rodríguez o el también castellano-manchego José María Barreda, ambos diputados en el Congreso.

En este PSOE de dos almas, García-Page lleva la voz cantante a la hora de desmarcarse de la gestión de Pedro Sánchez ante la crisis catalana. Y lo hace por convicción política y porque considera, y así lo ha reconocido públicamente, que los acercamientos de Moncloa al independentismo pueden provocar una debacle en el PSOE durante las cercanas elecciones autonómicas y municipales del próximo 26 de mayo. Este miércoles, el secretario general del PSOE castellano-manchego, pasaba por varios medios de comunicación nacionales para hacer ver su "perplejidad" ante la aceptación de la figura del "relator" por parte del Gobierno de España en las negociaciones con la Generalitat de Cataluña. "Sobre España hablan todos los españoles, no solo los militantes del PSOE". "Lo que tengo muy claro. Yo no hablo con mis amigos con testigos de por medio. Eso es negociar", afirmaba Page con crudeza en una entrevista en Onda Cero.

El líder de los socialistas castellano-manchegos, además, ha alertado de que esta maniobra alimenta una expectativa de que a largo plazo hay una forma de referéndum por la independencia de Cataluña, y ha advertido de que éste "es inviable". "Hay que hablar de cosas posibles, realistas, con un método constitucional", ha zanjado. Después de estas declaraciones, en un acto en Guadalajara, junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, a preguntas de los medios, ha avanzado que solicitará la convocatoria del Comité Territorial del PSOE para abordar este asunto.

En la misma línea que Page, el presidente de Aragón, Javier Lambán, ha recordado que "aprobar un presupuesto no justifica cesiones que pongan en cuestión la Constitución, la unidad de España, el Estado de Derecho ni la decencia". "Estoy seguro de que Pedro Sánchez no cederá a chantajes de los independentistas, cáncer de la democracia con el que hay que acabar", ha escrito en Twitter. El presidente del Extremadura, Guillermo Fernández Vara, también ha advertido, en relación al "relator", que lo que es difícil de explicar, aún es más difícil de entender.

Por su parte, la diputada del PSOE por Valladolid Soraya Rodríguez ha pedido que en "el diálogo entre el Estado" y Cataluña se respete la Constitución, el Estatuto de autonomía y a las propias instituciones. "Ni mediadores ni relatores", ha aseverado. Y el también parlamentario José María Barreda, ex presidente de Castilla-La Mancha, ha sostenido que el Gobierno de Pedro Sánchez, al aceptar un relator externo para coordinar la mesa de partidos sobre Cataluña, da la impresión de estar "cediendo una vez más" ante los independentistas y cree que ha llegado el momento de "poner pie en pared" y dejar claro que hay cuestiones "inaceptables".

Barreda, que actualmente preside la Comisión de Defensa en el Congreso, ha asegurado que la "confusión" que hay en torno a esa figura del relator, coordinador o mediador del diálogo político sobre Cataluña "pone en evidencia que no se sabe muy bien qué es lo acordado". El expresidente castellano manchego ha dicho tener "la sensación" de que, "de un tiempo a esta parte, en la batalla de los simbólico, que en política es extremadamente importante, los independentistas van por delante y van ganando espacios poco a poco". "Tú no puedes vender nada por un plato de lentejas. Hay cosas que son mucho más importantes que unos presupuestos generales por muy importantes que sean, que lo son", ha asegurado en los pasillos del Congreso desmarcándose del líder de su partido.

Barreda, además, ha reconocido que estas polémicas no benefician "para nada" al PSOE y que pueden suponer un "desgaste muy elevado" para el partido en las elecciones autonómicas y municipales del próximo mes de mayo. "A mí me resulta doloroso porque soy de los que quieren que el PSOE gane hasta en los entrenamientos", se ha lamentado.

Por parte del Gobierno, la encargada de explicar a los españoles los últimos pasos del Ejecutivo ha sido la vicepresidenta Carmen Calvo, que ha anunciado en rueda de prensa que Pedro Sánchez acepta incluir a "un relator" en la mesa de diálogo entre el Govern y el Gobierno, así como el diseño de un calendario y un plan de trabajo. Sin embargo, ha matizado que la figura del relator ni de lejos se puede asimilar con un mediador internacional. La vicepresidenta ha hecho una defensa cerrada de la necesidad de "dialogar" también con quien está en las "antípodas" de uno, como ocurre en el caso de los socialistas y los independentistas. Y ha tildado de irresponsable la actitud que adoptó el anterior Gobierno de Mariano Rajoy, que, en su opinión, no hizo nada para favorecer ese diálogo. Eso sí, ha recordado que este Gobierno, al igual que el Ejecutivo de Rajoy, han dado muestras más que evidentes de que "el derecho de autodeterminación" no cabe para Cataluña. "En política se puede hablar de muchas cosas pero en un Estado de derecho sólo se pueden hacer las que son legales", ha subrayado.

A preguntas de los periodistas, Calvo ha enmarcado las críticas en el seno de su partido a la "desinformación" de estos cargos socialistas (que ha asumido como autocrítica) y ha aclarado que el relator en ningún caso estará presente en las reuniones de la Comisión bilateral Estado-Generalitat, sino sólo en la mesa de partidos. Serán de hecho los propios partidos los que elijan a esta persona, que intentará ayudar al diálogo --convocando las reuniones, orientando los debates y recapitulando lo hablado-- sin remuneración alguna. Poco después, el propio Page, ha reconocido en otra entrevista en la Cadena Ser que Calvo tiene "mucha razón" cuando dice que le falta información sobre la figura del relator.

El presidente castellano-manchego ha asegurado que no conoce "ni los detalles ni el grueso" de la propuesta del Gobierno y que, por tanto, "tiene razón la vicepresidenta en que me faltan explicaciones", pero también ha dejado claro que el Ejecutivo no tiene "ningún tipo de obligación" de decirle nada. "El único problema es que cuando hablamos de estos problemas que afectan a todos los españoles, y ya no digamos, en términos electorales, a los alcaldes y presidentes que nos presentamos a las elecciones dentro de unos meses, todos queremos estar al tanto, lógicamente, y opinar", ha manifestado.

Ha insistido en que confía en lo que siempre le ha dicho Pedro Sánchez sobre la defensa "a ultranza" de la Constitución, pero también ha dicho que ve "razonable y saludable" tener un diálogo interno: "Ya que hablamos de dialogar, que dialoguemos también entre todas las federaciones del PSOE, entre todos los gobiernos autonómicos y entre todos los que tenemos voluntad de opinar constructivamente en este proceso".

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