LICENCIAS DIGITALES PARA LAS LECTURAS OBLIGATORIAS

¿Quién va a comprar si las Junta los regala? El gran enfado de las librerías de Castilla-La Mancha

Los empresarios del sector de librerías y papelerías de Castilla-La Mancha han mostrado su pesar por la decisión de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de ofertar licencias digitales gratuitas de libros de lectura obligatoria desde Primaria a Bachillerato.

Representantes de la Federación Regional de Empresarios de Papelerías y Librerías de Castilla-La Mancha han mantenido una reunión de trabajo mediante videoconferencia con la consejera de Educación, Cultura y Deportes, Rosa Ana Rodríguez, y la viceconsejera de Cultura y Deportes, Ana Vanesa Muñoz, tras conocer que, desde el mes de noviembre, el Gobierno regional va a ofrecer estas licencias digitales gratuitas, ha informado Cecam en nota de prensa.

Según señala, los centros educativos de la región podrán solicitar los títulos elegidos y la Consejería adquirirá las licencias digitales de los mismos, que pondrá a disposición de los alumnos y alumnas a través de eBiblio para su préstamo temporal.

Para el sector, esta decisión vendrá a agravar la difícil situación que están atravesando las librerías de la región, con motivo de la pandemia, por el proceso de digitalización y la competencia de las editoriales.

Según añade, las librerías de Castilla-La Mancha han reducido su número sustancialmente en los últimos años, algunas de ellas con más de 40 años de antigüedad, pasando de 1.500 en el año 2008 a unas 300 a día de hoy, y han tenido que complementar sus ingresos vendiendo otro tipo de productos, además de los libros, para poder subsistir.

La consejera se ha brindado a colaborar con el sector y poner en marcha campañas para fomentar la cultura a través de la lectura, para potenciar así a las librerías.

La Federación Regional de Empresarios de Papelerías y Librerías de Castilla-La Mancha cree que se deben crear canales de comunicación más fluidos y acercar posturas entre los profesionales y la administración y, al mismo tiempo, destacar el valor añadido que aportan las librerías y consolidarlas como agentes de cultura.

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