VISITA INSTITUCIONAL A LA CASA DE CASTILLA-LA MANCHA

Page recuerda en Córdoba el curioso incidente que tuvo hace un año en Barcelona

Durante la visita que este sábado ha cursado a la Casa de Castilla-La Mancha en Córdoba, el presidente autonómico Emiliano García-Page ha recordado un hecho que le ocurrió hace un año en Barcelona con la Generalitat. Le ofrecieron estar acompañado por el consejero de Relaciones Exteriores y lo rechazó. En el acto en Córdoba ha destacado la necesidad de defender la unidad constitucional del país.

 

Emiliano García-Page ha destacado este sábado ha puesto como ejemplo el desarrollo de dos comunidades vecinas como Castilla-La Mancha y Andalucía, "dos comunidades que no solo no rompen España, sino que la conforman".

Durante la visita que ha cursado a la Casa de Castilla-La Mancha en Córdoba, García-Page ha destacado que la defensa de la unidad de España "no es un problema de emoción, sino un problema de igualdad", y ha puesto el acento en el peso que tiene el conjunto de las autonomías en el desarrollo del país, según ha informado en nota de prensa el Gobierno regional.

"España ha ganado mucho con 17 aceleradores", ha reconocido el presidente regional, al tiempo que ha asegurado que las señas de identidad castellano-manchegas y andaluzas "no están construidas con la base de ser arrojadas contra nadie, pues nuestro planteamiento es unir". Además, ha añadido, "Castilla-La Mancha puede estar orgullosa porque puede dar ejemplo de que se puede avanzar en muchas cosas sin hacerle mal a nadie, sin arrojarnos medallas ni escudos".

En otro orden de cosas, ha reiterado la importancia de las últimas cuatro décadas que ha vivido España, "las mejores, que se han vivido, además sobre la base de la democracia y la libertad", y se ha preguntado qué hubiera pasado desde la Constitución del 78 "si las autonomías no hubiéramos acercado la educación, la sanidad o la dependencia" a la población "desde la cercanía y la sensibilidad".

También ha recordado el presidente la reciente salida del Reino Unido de la Unión Europea tras el Brexit, un hecho "que tiene mucha importancia desde muchos puntos de vista". A este respecto, ha lamentado que Europa "esté empezando a prepararse para un divorcio", y ha sentenciado que nuestra solución "está siempre en Europa".

En último lugar, García-Page ha tenido palabras de cariño y reconocimiento para todos los integrantes de la Casa regional y para la población andaluza, "una comunidad de la que me gusta todo". Asimismo, ha señalado los puntos en común que unen a Ciudades Patrimonio como Toledo o Cuenca con Córdoba, "pues tenemos el orgullo de que lo nuestro ni siquiera se queda para nosotros, es para la humanidad. Qué mayor honor existe que eso", ha apostillado.

CASI UN CUARTO DE SIGLO HACIENDO REGIÓN EN CÓRDOBA

La Casa Regional de Castilla-La Mancha en Córdoba es una de las tres que existen en Andalucía junto a la de Sevilla y la de Granada. Se fundó en 1996, por lo que cumplirá un cuarto de siglo el próximo año, y en la actualidad está presidida por Antonio Porcuna. Integrada por casi un centenar de familias, procedentes en su mayoría de Ciudad Real, en 1997 se le otorgó el reconocimiento de Comunidad Originaria.

Durante su intervención, el presidente ha recordado cómo hace un año visitó la Casa de Castilla-La Mancha en Barcelona, y desde la Generalitat se le ofreció ser acompañado por el consejero de Relaciones Exteriores, una oferta que según el propio presidente declinó "porque no estoy preparado para emociones tan fuertes".

Durante este acto, el presidente regional ha estado acompañado de la viceconsejera de Relaciones Institucionales, Margarita Sánchez, el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, y la ex alcaldesa de la ciudad, Isabel Ambrosio.

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