JUICIO

Así ha ido la declaración del psicólogo infantil acusado de abusar de pacientes en Ciudad Real

El psicólogo infantil de Ciudad Real, P.J.M.C., de 63 años, ha negado haber abusado de dos de sus pacientes, dos menores de 12 y 11 años, a las que trataba en la consulta de su domicilio y con las que se quedaba a solas. El acusado ha defendido su inocencia en un juicio celebrado a puerta cerrada en la Audiencia Provincial de Ciudad Real y cuya sesión se reanudará el próximo jueves 2 mayo, fecha en la que está prevista que quede visto para sentencia.

Pero antes la sala ha podido escuchar este martes los testimonios del acusado, las dos menores, los padres de estas, la mujer del acusado y los testigos de parte, además de parte de la pericial, en una maratoniana jornada de más de cinco horas.

Así, la defensa ha manifestado, tras suspenderse la sesión, que piden la libre absolución de su defendido, ya que han puesto de relieve las "contradicciones de los testimonios de las denunciantes", así como de alguna de las pruebas objetivas.

Por otro lado, la abogada de la acusación particular, que representa los intereses de las dos menores a través del programa 'Revelas' de la Junta de Comunidades, ha manifestado que su petición de pena asciende a 18 años de prisión por dos delitos continuados de abuso sexual a menor de 16 años con abuso de superioridad, la inhabilitación absoluta y 20 años de alejamiento de las dos menores.

Ha incidido que las dos menores están "retrasando su dolor" y que sufren y sufrirán secuelas futuras pero que confía que una vez pase el juicio "empiecen a estar mejor y más tranquilas".

Finalmente, la Fiscalía ha mantenido su solicitud de 17 años y medio de prisión por dos delitos continuados de abuso sexual a menor de 16 años con abuso de superioridad, por lo que solicita para el primero de los casos 12 años y para el segundo 5 años y medio, además de inhabilitación, prohibición de acercarse a las menores y sus familias, y que indemnice a cada menor con 50.000 euros.

Según el escrito de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, el primero de los casos de abuso sexual a menor se produjo entre mayo y julio de 2016, cuando el acusado, miembro del Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha, atendía semanalmente en su casa a una niña de 12 años por déficit de atención.

Las sesiones consistían en entrevistarse primero con la madre y, a continuación, pasaba una hora a solas en el despacho con la niña aplicándole técnicas de relajación e inducción a la hipnosis, "sin conocimiento ni consentimiento de su progenitora", dirigidas a mejorar su concentración, autocontrol y autoestima.

Sin embargo, la Fiscalía considera que cuando se ganó su confianza aprovechó al menos ocho sesiones para, "con el fin de satisfacer sus libidinosos deseos sexuales" y "amparado en el estado de somnolencia" de la menor que estaba tendida en la camilla, le tocaba el pecho y los genitales por debajo de la ropa, la besaba en la boca introduciendo su lengua y llegó a hacer que cogiera sus genitales.

Al terminar la consulta, P.J.M.C. conminaba a la menor a que mantuviera en secreto lo ocurrido en su despacho y que no se lo contara a su madre, llegando a regalarle un teclado y una visita a un centro de recuperación de animales.

Segundo caso

Por otra parte, desde mayo de ese mismo año trataba a un niño de 7 años con problemas conductuales en el ámbito escolar y las sesiones se realizaban junto a los padres y su hermana de 11 años. Pero el 8 de noviembre, "sin contar con el conocimiento y el consentimiento de sus progenitores", llevó a cabo una sesión individual con la menor, en lugar de con su hermano, en su despacho, y repitió con ella la conducta que con la otra niña aprovechando su estado.

En la siguiente consulta, el 14 de noviembre, repitió esa conducta, siempre según el escrito de la Fiscalía, y al terminar le pidió también a esta niña que fuera un secreto y no lo contara, algo que hizo esa misma noche debido al fuerte impacto emocional que sufrió y que hizo que requiriese tratamiento psicológico y su derivación a la Unidad de Salud mental Infanto-Juvenil del Sescam.

COMPARTIR: