15 de noviembre de 2019
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Buenos Humos

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PEDRO L. GAYARRE

Rivera, Errejón y las elecciones generales en CLM

Si no hay una sorpresa de última hora, la formación política que impulsa el fundador de Podemos Íñigo Errejón no presentará ninguna candidatura en las cinco circunscripciones electorales de Castilla-La Mancha. Ya en la presentación de su “Más País” anunció que intentaría presentarse en aquellas provincias donde el número de diputados le permitiera tener alguna posibilidad de sumar y no restar a lo que él repetidamente llamó el bloque progresista. Los acuerdos con Equo en provincias que eligen más de siete diputados, con los valencianos de Compromís, con los aragoneses de la Chunta Aragonesista y con algún otro grupúsculo izquierdista serán la base de su apuesta. El objetivo, por mucho que lo niegue, no es otro que la refundación del Podemos en el que siempre pensó. Un Podemos transversal que pueda vender un mensaje bien diferente al clásico de izquierdas que ha vendido su amigo del alma Pablo Iglesias. Al fin y al cabo, uno de esos procesos que se repiten sin cesar y eternamente en la izquierda.

Lo que resulta curioso es que, ante la situación de vacío y abandono que sufre la formación de Pablo Iglesias desde la dimisión de todos sus cargos de José García Molina y María Díaz, Errejón no se haya planteado, si no presentar candidatura en las cinco provincias de Castilla-La Mancha, al menos haber intentado desembarcar en la región con una mínima infraestructura que le permita crecer tras el 10-N. Así, lo suyo aparece en CLM (y no sabe uno si en otros lugares donde no presenta sus candidaturas sucede lo mismo) como la imagen de la renuncia a algo que no sea estrictamente coyuntural. Quizás piense que, una vez lanzada la nave y conseguidos unos diputados que serían decisivos dentro del “bloque progresista”, lo demás vendría sobre ruedas y, en la mayoría de las regiones, Unidas Podemos se disolvería en su Más País. Estrategias y tácticas muy respetables pero que dejan en el ciudadano de a pie demasiados interrogantes. Ni Unidas Podemos ni el PSOE tendrán en las cinco provincias de la región esa cuña de la misma madera que podría hacer daño a ambos.

Mientras, en la derecha regional, tampoco nada se mueve, simplemente porque una de las partes todavía no ha renunciado a su papel de centro, regenerador o de formación liberal o socialdemócrata que algún día aspira a la refundación de ese conglomerado de centroderecha que no es el PSOE. Ciudadanos de Albert Rivera ha rechazado el España Suma de Pablo Casado, porque lo contrario sería negar el principal objetivo de su fundación y por el que ha luchado estos años, que no es otro que el de acabar con el bipartidismo... y en esas estamos.

Los últimos días, la dureza de las declaraciones de Núñez contra la posición de Ciudadanos apunta a alguno de los ejes en que se basará la campaña del PP: “Si el centro derecha no suma, gana Sánchez”. Pedro Sánchez se la juega, pero también Rivera y Pablo Iglesias. Un mal resultado de ambos, y en la región ya se apunta la posibilidad de que Girauta se quede sin escaño en el Congreso, puede ser definitivo.

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