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Coronavirus: El gran gesto de un sindicato de la región que no han hecho los demás

Julio Retamosa, presidente de CSIF-CLM Julio Retamosa, presidente de CSIF-CLM

Con la crisis del coronavirus está saliendo a la luz lo mejor de las personas. En alguno casos también lo peor. Y lo mismo ocurre con las organizaciones sociales. Cada una responde a la pandemia a su manera, siempre con la intención de mejorar la situación de los ciudadanos. Y también hay diferencias.  

En el caso de las organizaciones sindicales ha sorprendido gratamente la actitud de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que como ya ha informado EL DIGITAL CLM ha donado 8.000 euros al programa extraordinario de mecenazgo que ha puesto en marcha la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y además ha adquirido 923 batas impermeables para ser distribuidas entre trabajadores de centros de salud, hospitales, centros de mayores y residencias asistenciales "para contribuir en la protección de todas las personas que están en primera línea de fuego en la lucha contra el coronavirus".

Tal como ha explicado el sindicato, la aportación de 8.000 euros a la UCLM responde a la iniciativa de la institución académica de elaborar material por impresión 3D, realizar pruebas diagnósticas y fabricar respiradores para pacientes críticos de coronavirus. Además, siendo las batas impermeables el producto más demandado entre los sanitarios, han adquirido 923 unidades a una empresa de Albacete para que las distribuya el Sescam.

El Comité Ejecutivo Autonómico de CSIF Castilla-La Mancha, que preside Julio Retamosa (en la imagen de arriba), ha acordado esta donación para ofrecer su “granito de arena dentro del océano” que supone la lucha contra el coronavirus, no sólo a nivel económico con el esfuerzo de un sindicato que se sostiene únicamente con las cuotas de sus afiliados, sino también a nivel humano en una batalla “con todas las fuerzas”.

En este sentido, el pasado 13 de marzo, antes de la declaración del estado de alarma, ya puso a sus delegados y liberados al servicio de la Administración en todos las áreas donde fueran requeridos. Once sindicalistas de CSIF han sufrido contagio de coronavirus y además otros cinco se encuentran en cuarentena.

CSIF ha dejado claro su papel como agente social y en ese sentido ha subrayado que "en estos momentos complicados es más necesaria que nunca la acción sindical para defender los derechos y la seguridad de los trabajadores en todos los ámbitos". Por ello ha llevado a cabo diversas acciones de su ámbito de competencias ante las administraciones públicas y no ha parado de denunciar la necesidad de dotar de equipos de protección individual (EPIs), adecuados y suficientes, a la plantilla del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), el personal de residencias asistenciales y de mayores, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Seguridad y a trabajadores de la empresa privada encuadradas dentro de los servicios esenciales, así como el uso masivo de test rápidos de diagnóstico a todos ellos.

Incluso han recurrido a la vía judicial por la exposición de los trabajadores a situaciones de contagio sin contar con los equipos de protección adecuados. Además, CSIF ha denunciado al ministro de Sanidad ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por su gestión ante el coronavirus.

Todas esas acciones propias de un sindicato no han impedido que CSIF-CLM contribuya, además, con sus propios recursos a proteger a los sanitarios con una sustancial aportación económica y con material sanitario. Es algo que no han hecho el resto de sindicatos de Castilla-La Mancha. Al menos que se sepa.

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