22 de noviembre de 2019
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google+
Buscar
Publicidad Suscripción al boletín
Confidencial

Confidencial

EDCM

Las cuentas de Page le distancian de Podemos y le acercan a Albert Rivera

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, charló este jueves durante tres horas con periodistas de toda la región en un encuentro que se echaba de menos y que solo ha podido realizarse cuando el jefe del ejecutivo autonómico ha conseguido cerrar todos los frentes abiertos que le han atormentado a lo largo de casi toda la legislatura. Si hace unos meses nadie daba un duro por el futuro político de Page, y seguramente ni siquiera él mismo, ahora desborda euforia, optimismo, ganas de trabajar y empuje. Page renacido y tocado de nuevo por la suerte de quien se crece en la adversidad. Un enemigo de nuevo peligroso que, alejado por el momento de la primera fila de ruedo político nacional, centrará todo su esfuerzo en Castilla-La Mancha y en revalidar su cargo de presidente en las elecciones de 2019.

Ayer apenas dijo nada que no se supiera, pero sí dio alguna clave política de interés y también dejó entrever por dónde van sus esperanzas de repetir en el cargo. Informó de que sus encuestas le dan ganador en el marco de unos resultados que obligarán a pactar a los partidos con representación parlamentaria para poder formar gobierno. Page descarta que haya mayorías absolutas y está seguro de que Ciudadanos va a ganar terreno suficiente como para poder entrar en las Cortes y tener la llave del futuro gobierno. Sus palabras sobre Ciudadanos y el hecho de contar que ya ha tratado con Albert Rivera asuntos de Castilla-La Mancha, revelan su interés por este partido porque acaricia la idea de tenerlo como socio en la próxima legislatura.

Page se muestra tan desdeñoso con Podemos, su actual aliado en el Ejecutivo, como entusiasmado con Ciudadanos. Los de Albert Rivera pueden quitarle los votos suficientes al PP como para hacer que gane el PSOE las elecciones. Y en consecuencia, también le permitiría gobernar porque Cs apoyaría al partido más votado. Con esta lectura del futuro electoral, ¡cómo no va a dar Page a Ciudadanos todo su cariño y consideración!

Lo que menos le importa a estas alturas de la película es Podemos, con quien nunca va a cerrar la herida que le dejó en la intercostal la traición de Molina con los primeros presupuestos de 2017, aparte de estar cada vez más alejado de la línea ideológica de este partido. Una vez que tiene aprobados los presupuestos del 18 y que si fuera necesario podría prorrogarlos para el 19, la necesidad de seguir gobernando con Podemos es relativa y va a depender del propio García Molina, que se siente muy cómodo en el cargo de vicepresidente y no va a estar tan presionado por lo que diga un Pablo Iglesias que se derrite como un azucarillo. Podemos solo le sirve ahora a Page como ariete contra el PP, y a ese juego y a ese trabajo sucio no solo no van a renunciar los morados sino que lo harán con gusto por meros principios ideológicos. En definitiva, Page no solo ha resurgido de sus cenizas sino que además se encuentra en una cómoda y favorable situación que jamás hubiera imaginado hace apenas cinco meses.

COMPARTIR: