Confidencial

Confidencial


EDCM

Historia de la gorra que toda España reconoce por su logo, creado en Albacete

"La espiga del millón de gorras: la historia detrás del éxito del logo de Caja Rural". Es el titular de un magnífico reportaje publicado este miércoles en la revista Verne de El País sobre la historia de la popular gorra de las cajas rurales y el inconfundible logotipo de estas entidades.

El artículo, firmado por Pablo Cantó, se inicia con una protagonista albaceteña, Alicia Arroyo, que recibió como regalo por su 25 cumpleaños, el que más ilusión le hizo: una gorra de Caja Rural. Y es que "el logo de la espiga que utilizan decenas de cajas rurales en nuestro país tiene más de 40 años y se ha convertido en un icono del diseño español y del merchandising". Expertos en marketing y publicidad valoran la sencillez, la fácil identificación y el color característico del logo. Dicen que es tan bueno que no ha se ha modificado en ochenta años. Sigue siendo tan moderno como cuando se creó, lo cual es un mérito importante.

Ejemplo del valor identificativo del logo  de la espiga es el hecho de que algunas cajas rurales lo cambiaron tras las fusiones de hace unos años, como en el caso de la castellano-manchega Globalcaja, pero todas han vuelto a los colores e imagen original.

A Alicia Arroyo, que es fan de Caja Rural, le recuerda a su casa y a uno de los personajes de Muchada Nui, perro Muchacho, que lucía en su cabeza una gorra de la Caja Rural de Cuenca (ahora integrada en Globalcaja). Muchachada Nui fue un programa ideado, realizado e interpretado por el grupo de humoristas de Albacete que capitaneaba entonces Joaquín Reyes.

Precisamente en Albacete fue donde se creó el logotipo que después adaptaron todas las rurales de España. Fue creado por el diseñador croata Ante Kvessitch en 1979, que trabajaba tanto para la Caja de Ahorros de Albacete como para la Caja Rural.La web del diseñador, fallecido en 1997, explica que "estas tres espigas aúnan la esencia del campo manchego, amarillo y verde, sol y extensos campos de cultivo mecidos al viento". Recuerda El País que "el tipo de letra también es obra de Kvessitch, que además fue autor de los logos de Alianza Popular o Campsa".

El logotipo no está unificado, ya que cada caja lo ha adaptado a sus nuevas circunstancias. Ponen como ejemplo el de la castellano-manchega Eurocaja Rural, que ha rediseñado su logo esquematizando la vieja espiga y sin perder el color verde de siempre.

Aunque pueda parecer contradictorio, el éxito del logo de Caja Rural es que después de tantos años transmite tradición y modernidad. De ahí su larga vigencia.

Compartir