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Así opinan sobre el equipo del ministro de Albacete: "O son tontos o son unos cabrones"

Manuel Castel, ministro de Universidades Manuel Castel, ministro de Universidades

Ninguno de los ministros de Pedro Sánchez ha logrado ser tan polémico con tan pocas competencias.

El ministro albaceteño de Universidades, Manuel Castell, solo ha aparecido en los medios de comunicación por cuestiones problemáticas y casi siempre más relacionadas con lo que deja de hacer que con lo que hace.

Castell tiene a su cargo como ministro una única universidad con ciclos de grado: la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la mayor institución de enseñanza superior de España, con 163.859 alumnos matriculados en el curso 2019-2020. Y sin embargo, tal como ha publicado recientemente El Mundo, nada en su comportamiento hace pensar que esté haciendo algo por mantener su buen estad de salud. Desde la UNED han denunciado que el minisrro margina a su propia universidad en cada entrevista y comparecencia pública, en favor de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). ¿Por qué?

En la UOC ocupó el cargo de catedrático de Sociología hasta que tomó posesión de la cartera y ahí sigue trabajando su esposa, Emma Kiselyova, directora ejecutiva de la Cátedra UNESCO de Educación y Tecnología para el Cambio Social, y que fue directora de Relaciones Internacionales de la misma entre 2001 y 2015. Una situación que, según fuentes académicas citadas por El Mundo, "supone un claro caso de conflicto de intereses".

En el programa 'En Jake' de la televisión pública vasca, ETB, Castells afirmó no hace mucho: "La enseñanza 'online', como ha demostrado la UOC desde hace 25 años, puede tener mucha calidad".

Le acusan de querer cargarse la UNED mediante un recurso que ya ha anunciado, la reducción de tasas universitarias. El presupuesto de la práctica totalidad de las universidades públicas de España depende de las diferentes comunidades autónomas, y se compensa con las matrículas que pagan los alumnos. La bajada de tasas supondría una descapitalización que haría que la UNED fuese "inviable", ya que su financiación se realiza en un porcentaje mucho más alto que el resto con las tasas de los alumnos, alcanzando cerca del 60 por ciento.

La UOC en cambio no tiene este problema. Fundada en 1994 a instancias de Jordi Pujol "y por motivos puramente ideológicos", se reconvirtió posteriormente en una institución centrada en diversos programas educativos 'online', con tarifas mucho más elevadas. En esa transformación habría participado activamente Kiselyova.

Kiselyova, cuya actividad investigadora se había centrado en cuestiones socioeconómicas de la antigua Unión Soviética, cambió de disciplina tras su llegada a España. De forma paralela, Castells se convirtió en director del Internet Interdisciplinary Institute de la UOC (cargo que ocuparía hasta 2012) y ella misma entró a formar parte de la institución como responsable de Relaciones internacionales, con rango de directora ejecutiva. En cuanto universidad privada, la UOC no desvela cuánto cobra actualmente Kiselyova por la Cátedra UNESCO desde el año 2009.

"La decisión que ha tomado Castells con la bajada de las tasas, a quien más perjudica es a su propia universidad", explican fuentes conocedoras de la situación. Así, plantean una dicotomía con respecto al equipo del ministro: "O son tontos o son unos cabrones. Y no sé qué es peor".

Recuerda El Mundo que Castell, próximo a Ada Colau y al catalanismo no independentista, fue uno de los ministros impuestos por el sector catalán de Podemos tras el pacto de Gobierno con el PSOE. A pesar de su prestigioso curriculum, su breve gestión del Ministerio de Universidades ha estado salpicada de polémicas. En las hemerotecas hay un buen rastro de ellas.

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