08 de diciembre de 2019
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Un dato relevante encumbra a un alto cargo de la región, exconsejero de Cospedal

El secretario de Estado de Educación, el albaceteño Marcial Marín, se ha convertido en uno de los altos cargos del gobierno nacional que se gana el puesto por méritos propios. El buen entendimiento con el ministro, sus relaciones con la comunidad educativa y los responsables en la materia en las distintas autonomías y el que no se cuestione su trabajo por parte de los partidos políticos rivales le convierten en un cargo del gobierno bien valorado. También en Castilla-La Mancha supo estar a la altura a pesar del difícil papel que le tocó jugar como máximo responsable de una consejería que tuvo que recortar salvajemente su presupuesto dando de baja a miles de interinos. Pese a todo, Marín sobrevivió al reto y, al contrario de lo que ocurrió en otros departamentos del ejecutivo autónomo, no enfadó más de lo necesario a los profesionales del sector.

Como secretario de Estado de Educación, ahora con menos condicionantes que cuando ejercía sus funciones como consejero del gobierno de Cospedal, su labor parece estar siendo eficaz, sobre todo en algunos aspectos concretos. Uno de ellos es el que se refiere a los índices de fracaso escolar, que se sitúa en estos momentos a nivel nacional en una media del 18,5 por ciento, bastante más bajo que cuando asumió el cargo. Lo curioso es comparar el índice nacional con el de Castilla-La Mancha, donde el abandono escolar se sitúa en estos momentos en el 23 por ciento, cuatro puntos por encima de la media estatal. Cuando Marín fue nombrado consejero de Educación las cifras eran en Castilla-La Mancha del 23,2 por ciento y un año después todavía subió algo más. Al final de la legislatura el fracaso escolar se había reducido al 20,8 por ciento, y fue siempre uno de los grandes caballos de batalla de Cospedal. Dos años después de la marcha del político albaceteño, la cifra se ha vuelto a disparar y Castilla-La Mancha se ha vuelto a situar en el grupo de cabeza con mayor abandono de los estudios por parte de los jóvenes de la región.

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