05 de diciembre de 2019
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UN BONITO REPORTAJE DE LIDIA YANEL PARA LA AGENCIA EFE

La Biblioteca de Castilla-La Mancha cumple 20 años: el gran aniversario visto por sus cinco directores

Biblioteca de Castilla-La Mancha. Foto: EP
Biblioteca de Castilla-La Mancha. Foto: EP

Las tres mujeres y dos hombres que han dirigido la Biblioteca de Castilla-La Mancha en sus veinte años subrayan que esta institución es una conquista ciudadana, una oportunidad para defender la lectura "para todos" e incluso una forma de ver la vida, además de un importante proyecto profesional. Coincidiendo con el 20 aniversario que la Biblioteca de Castilla-La Mancha cumple este 16 de octubre, la Agencia Efe ha hablado con sus cinco directores sobre lo que representa este espacio para la sociedad, y también les ha preguntado por su rincón preferido dentro de la biblioteca y les ha invitado a elegir un libro.

Carmen Sañudo asumió en 1997 el reto de poner en marcha la Biblioteca de Castilla-La Mancha en el Alcázar de Toledo, en la última planta de un edificio que desde 2010 comparten la biblioteca y el Museo del Ejército. Sañudo estuvo hasta 2002 y después llegaron Joaquín Selgas (2002-2008), Paloma Fernández de Avilés (2008-2012), Juan Sánchez (2012-2017) y Carmen Morales, directora de la Biblioteca desde el año pasado.

Para Sañudo, esta biblioteca ha sido "el proyecto de mi vida laboral" y el trabajo que "más satisfacciones, retos y momentos de superación y disfrute" le ha proporcionado, y menciona, en particular, al "espléndido" equipo de profesionales que trabajan en ella, un aspecto que también subrayan el resto de directores. A Fernández de Avilés le dio "la oportunidad de defender la lectura pública desde el puesto de máxima responsabilidad de toda la región" y Selgas destaca que pudo desarrollarse en ella y "experimentar", además de contribuir a "un gran proyecto cultural" y adquirir una "amplia y profunda" experiencia.

Morales no duda en afirmar que la Biblioteca de Castilla-La Mancha es "mucho más que un lugar de trabajo, es una forma de ver la vida" y resalta que su ilusión "permanece intacta" desde aquel 16 de octubre de 1998 en que abrió sus puertas. Sánchez habla, además, de este centro cultural como una "conquista ciudadana" que sirvió para dotar de contenidos culturales a un edificio (el Alcázar) que era "imagen de lucha fratricida, de guerra y de sangre" frente a lo que es hoy día: "símbolo y realidad de la reconciliación y de la búsqueda de la cultura y el diálogo". Los directores no olvidan a los profesionales con los que han coincidido en sus etapas "porque los trabajos y las cosas pasan, pero lo importante es el poso que le dejan a cada uno y que le acompañan, si uno tiene suerte, durante muchos más años", subraya Joaquín Selgas.

Aunque cada uno tiene su rincón preferido en la Biblioteca, varios coinciden en el pasillo de la Sala Borbón-Lorenzana, donde sus ventanales ofrecen una imagen única de Toledo: "un reducto de paz en medio de la frenética actividad de la Biblioteca y de sus miles de lectores", define Carmen Sañudo. Por su parte, Fernández de Avilés tiene varios espacios preferidos pero el rincón con el que más se identifica es el 'centro de interés' que puso en marcha para dar visibilidad a los problemas de las mujeres -se denominó 'Con ojos de mujer'-, mientras que Morales elige la Sala de Castilla-La Mancha, en cuyos estantes hay originales de la Biblioteca Arzobispal de 1773 y donde "la luz y el sosiego" para leer o investigar son "inmejorables".

A la ahora de elegir un libro, sus preferencias son diversas, desde el libro del Fondo Antiguo que elige Paloma Fernández de Avilés ('Histoire naturelle, générale et particuliére' del conde de Buffon, 1756) hasta el Quijote que Carmen Morales recomienda "de una manera apasionada" porque a su juicio es "un océano de disfrute y de aprendizaje". Juan Sánchez cita un libro colectivo 'El Toledo que soñamos, el Toledo que queremos', que surgió en 2013 a raíz de un ciclo que organizó la Biblioteca en su 15 aniversario; y Carmen Sañudo se decanta por dos obras antiguas (el Misal Mixto de Toledo, del siglo XV, y los Cuatro evangelios, un manuscrito en árabe del XVI) y una actual, 'Suite Francesa' de Irène Nemirovsky. "Imposible seleccionar uno, no existe aquél que reúna lo que tantos y tan diversos libros nos pueden aportar", admite Joaquín Selgas.

Los cinco directores también coinciden en el relevante lugar que hoy ocupa la Biblioteca de Castilla-La Mancha, la más importante de España exceptuando la Biblioteca Nacional y cuyo origen histórico se remonta al siglo XVIII, cuando el cardenal Lorenzana abrió la entonces Biblioteca Arzobispal. "Es una satisfacción enorme comprobar cómo Toledo ya no se concibe sin esta Biblioteca ubicada en el Alcázar", apunta la directora actual.

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