ASÍ HAN CAMBIADO SUS VIDAS

Los castellano-manchegos agraciados con El Gordo cuentan qué han hecho con el dinero

En 2017, parte de El Gordo tocó en una residencia de ancianos de Campo de Criptana (Ciudad Real)
En 2017, parte de El Gordo tocó en una residencia de ancianos de Campo de Criptana (Ciudad Real)

Cenas, viajes o comprar un coche nuevo son algunos de los caprichos que se han dado los castellanomanchegos que han ganado el primer premio en el sorteo extraordinario de Navidad en los últimos años, que continúan con su vida normal y sin hacer excesos porque "nunca se sabe lo que uno puede necesitar".

La última vez que la fortuna llegó a la región fue el año pasado, en concreto, a Campo de Criptana (Ciudad Real), donde una veintena de trabajadores de la residencia de ancianos 'Sagrado Corazón' resultaron agraciados con el Gordo, que recayó en el número 71198 y que llegó a este centro gracias a un voluntario que los adquirió en Lugo.

Una de las afortunadas fue María José Ortiz, quien asegura a Efe que la noticia supuso "una felicidad inmensa".

Explica que casi todos jugaban un décimo con otro compañero y recuerda, como dice el anuncio de la Lotería de Navidad, que "el mayor premio es compartirlo".

Dice que esto ha permitido a sus compañeros ayudar a sus hijos o quitarse la hipoteca y confiesa que también se han dado algunos caprichos, como celebrar una comida o comprarse un coche nuevo.

En su caso, ha sido un viaje a Tierra Santa con su marido y su hija, pero apunta: "todos hemos seguido con nuestra rutina", ya que "no se pueden echar las campanas al vuelo porque la vida es muy larga y nunca se sabe lo que uno puede necesitar".

Un año antes en Talavera de la Reina (Toledo), María Rosa Valera, propietaria de la panadería-pastelería 'La Piedad', repartió 20 décimos del Gordo (ocho millones de euros) con el 66513, un número abonado al que juega todas las semanas desde hace alrededor de treinta años.

Ella llevaba un décimo del premio, que también llegó a otros abonados y clientes del establecimiento, y afirma a Efe que fue "impresionante" y que la alegría "no se podía controlar".

Coincide con María José en que "lo que te llena es compartirlo" y resalta que el hecho de haberlo repartido entre gente que lo necesitaba fue "precioso".

María Rosa sigue regentando esta panadería, pero ha "levantado el pie del acelerador" y, mientras que antes trabajaba los 365 días del año, ahora se permite "la recompensa" de librar los domingos y festivos.

Añade que ahora las vacaciones son más largas y que, además, ha hecho algún viaje por Europa, donde ha visitado Róterdam y Londres, entre otros lugares.

Ese mismo año (2016), la suerte llegó también al municipio toledano de Mocejón, que se llevó alrededor de 1,8 millones de euros de un quinto premio correspondiente al 68981 y que vendió, a través de papeletas y décimos, la asociación de jubilados 'La Esperanza'.

La actual presidenta, María del Carmen García, fue una de las afortunadas y señala que, aunque el premio no fue muy cuantioso, sí ha dado a los agraciados para celebrar alguna cena, comprarse "un abrigo bueno" o, incluso, guardarlo en el banco "por lo que se pueda necesitar".

Castilla-La Mancha ha sido premiada en 16 ocasiones con el Gordo, ya que cuatro veces ha caído en Toledo y otras cuatro en Albacete, tres en Cuenca y también tres en Ciudad Real y en dos ocasiones ha llegado a la provincia de Guadalajara.

El primer premio ha caído, además, en todas las capitales de provincia, excepto en Toledo, pero en este 2018 eso puede cambiar.

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