12 de diciembre de 2019
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USO SOCIAL FRENTE AL NEGOCIO HOSTELERO

La Real Fundación se indigna con los que solo ven en los conventos de Toledo un negocio de cinco estrellas

La Real Fundación de Toledo está cerrando fecha con "todos" los implicados en la situación de los conventos, de modo que intercambien criterios y soluciones a un problema "complejo" en el que debe primar el uso social por encima del valor inmobiliario: "No son miles de metros para hoteles de 5 estrellas".

Así lo ha subrayado en una entrevista con la Agencia Efe, la presidenta de la Fundación desde el pasado mes de enero, Paloma Acuña, quien ha señalado que las instituciones directamente relacionadas con la cuestión, eclesiásticas en particular, han aceptado el ofrecimiento y están de acuerdo en hablar.

"Todos están deseando que podamos poner en común la situación, y los problemas y las propuestas, y lo vamos a hacer ya. Nos parece que es la manera de ayudar, poner en común y ver qué podemos hacer cada uno", ha explicado.

Tras "muchos" años trabajando en la realidad de los conventos de Toledo, y con el "mayor respeto" hacia las comunidades religiosas, la Fundación defiende que el "primer uso" que se les debe dar es social, máxime en una sociedad "absolutamente deficitaria" de lugares para mayores, refugiados o personas en riesgo de exclusión, entre otros.

Bien conservados y con "cachitos" de espacio verde

"Por ahí tendrán que venir las soluciones. Porque los conventos, además, arquitectónicamente ofrecen esas posibilidades", ha explicado Acuña. Y los de Toledo tienen la "ventaja" respecto a los de otras ciudades que están en buenas condiciones, porque el Consorcio ha invertido en ellos. E incluso sus huertos tienen posibilidades: "cachitos de espacio verde en lo más profundo del Casco que se pueden aprovechar", ha señalado.

Por este mismo motivo, Acuña ha rechazado que se miren los conventos como "inmuebles que sirven para cualquier cosa y que están en el mercado inmobiliario" porque no es así, en primer lugar por la legislación, y porque "un convento no sirve para cualquier cosa, no son miles de metros para hacer hoteles de cinco estrellas".

Tiene claro que cualquier solución debe contemplar, ante todo, que la comunidad religiosa -por pequeña o envejecida que pueda estar- siga viviendo allí, en la que ha sido su casa toda una vida.

En este sentido, ha lamentado que se lancen opiniones desde diversas esferas que no siempre tienen en cuenta al colectivo afectado, unas comunidades religiosas femeninas "que han elegido esa vida y han vivido ahí" y a quienes la sociedad no debe desatender.

Los mismos derechos que cualquier colectivo social

"¿No nos podemos permitir el lujo de que sigan viviendo unos años más, los que sean? A esto lo llamamos lujo? Si hay que cuidarlas, que se las cuide, porque tienen los mismos derechos que cualquier colectivo social con necesidades. Lo que de ninguna manera se puede considerar es que son inmuebles que se quedan vacíos y no hacer otro tipo de consideraciones", ha reflexionado.

Por otra parte, la presidenta de la Fundación se ha referido a la Vega Baja, un asunto en el que trabaja la institución, desde hace años porque es "el futuro de Toledo" ya que "un error" en esta zona "puede cambiar por completo la imagen, el funcionamiento y el urbanismo de la ciudad".

El discurso de Gregorio Marañón hace una semana con motivo de su doctorado Honoris Causa por la Universidad de Castilla-La Mancha ha vuelto a situar una prioridad que nunca dejó de serlo para la Real Fundación de Toledo.

Vega Baja debe servir "exclusivamente" a los intereses de los ciudadanos y "jamás" deben prevalecer intereses particulares, ha resaltado Acuña quien ha afirmado que hace doce años que se habla de este asunto y ahora "ha llegado el momento", porque Vega Baja "no puede esperar más" y porque es "un escándalo" que siga así.

Decisiones "irreversibles"

Es "urgentísimo", ha señalado Acuña, estudiar qué se va a hacer -ya sea un pulmón verde que "Toledo no tiene" o dotaciones deportivas- porque "no puede ser" que en la espera se estén tomando decisiones "irreversibles" que condicionan decisiones futuras, como "un bocado inmobiliario aquí" o una rotonda o una vía nueva allá.

La llamada va al Ayuntamiento y al Gobierno regional, las dos administraciones públicas competentes en la planificación de Vega Baja, ha dicho Acuña quien también ha instado a "aprovechar" la paralización del POM (Plan de Ordenación Municipal) para revisar cómo está protegido el paisaje y cómo se puede resaltar la importancia del río.

El Tajo tiene el mismo nivel de protección que la Catedral dentro de la declaración de Patrimonio de la Humanidad de Toledo pero "ya hemos visto que no ha servido para nada", ha lamentado.

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