06 de diciembre de 2019
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google+
Buscar
Publicidad Suscripción al boletín

NUEVA PELÍCULA DE JOSÉ LUIS CUERDA

Puesta de largo en San Sebastián de 'Tiempo después', la digna heredera de 'Amanece que no es poco'

 En 1989 José Luis Cuerda firmó una de sus obras más representativas, "Amanece que no es poco" y durante 30 años, los fans de este enorme director, productor y guionista de cine miraron una y otra vez hacia él clamando por una dosis más del mejor surrealismo patrio. Y ha llegado. Es "Tiempo después".

Pero responder al público que esperaba la secuela no era una de las preocupaciones de Cuerda, quien considera que si él "es capaz de escribir esto, el espectador es capaz de leerlo en igualdad de posibilidades".

Ahí, ha dicho, "se establece un juego que puede ser divertido y que, de hecho, me consta que lo es, porque yo he visto cómo la gente se ríe viendo mis películas, y eso será por algo. No lo busco, pero lo encuentro".

Como no podía ser de otro modo, tratándose del maestro del surrealismo cómico que es Cuerda, la rueda de prensa en la que presentó la película, una proyección especial de la Sección Oficial del Zinemaldia fue un continuo ir y venir de bromas y chistes sin venir a cuento que enlazaban con filosóficas cargas de profundidad.

Como que a España "no hay por dónde pillarla", ha dicho Cuerda, respondiendo a la evidente carga de crítica política y social de "Tiempo después": "Hago lo que puedo y sale lo que sale, y luego, se ve como se ve", ha concedido Cuerda.

"La perspectiva desde la que se miran las cosas no cambia, y debería de cambiar y tener en cuenta los datos que nos da la contemplación de nuestros compañeros humanos para deducir -ha considerado el director de "La lengua de las mariposas"- que no lo estamos haciendo bien".

Y cuando parecía haber terminado la frase ha lanzado a los periodistas que le escuchaban en la sala de prensa del Kursaal: "¿Y vosotros? ¿Lo estáis haciendo bien?".

En ese punto, Arturo Valls, actor y también productor de la cinta, ha agregado que "la sátira es la vaselina necesaria para que esto entre mejor", relajando el ambiente y provocando otra tanda de risas.

"La película reparte contra todo y contra todos, no resulta nada maniquea: hay contra la monarquía, la religión, contra la propia revolución, contra el poder, pero también contra la masa aborregada", ha apuntado otro de los productores de la cinta, Félix Tusell.

En "Tiempo después" corre el año 9177; el mundo ha quedado reducido a un único edificio que se alza en medio del desierto y a unas cuantas chabolas habitadas por los escasos humanos que han sobrevivido; pobres, desarrapados y parados que molestan, pero que -marca de la casa- siguen alimentándose de poesía y pensamientos filosóficos.

Con un humor ácido, actualizado y surrealista, que igual provoca sonrisas que carcajadas abiertas, "Tiempo después" es una divertidísima película que devuelve al José Luis Cuerda más crítico: ahí está la lucha de clase, la esperanzadora juventud -de la que se ríe abiertamente-, la supervivencia y el libre comercio: el capitalismo y, a ratos, el amor.

Como sucedió también en "Amanece que no es poco" (1989), esta cinta está interpretada por un reparto coral donde destacan Blanca Suárez, Roberto Álamo y Miguel Rellán, un habitual de las cintas de Cuerda, aquí guardia civil pareja del "yanki" Daniel Pérez Prada.

Con ellos, Antonio de la Torre, César Sarachu, Manolo Solo, Carlos Areces, Berto Romero, Arturo Valls, Secun de la Rosa y Gabino Diego (el "yanki" de "Amananece que no es poco"), esta vez convertido en el Rey de Bastos, monarca de lo que queda del mundo.

Cuerda no ha extrañado a los actores de "Amanece" que ya han fallecido, como Luis Ciges, José Sazatornil o Manuel Aleixandre: "Habrían entrado divinamente, pero no se les echa en falta porque los que hay están muy bien. Además, intenta echarlos", y ha vuelto a provocar risas.

Pérez Prada sí ha echado de menos a Rellán en la rueda de prensa: "Es el único actor que enlaza con generación de 'Amanece' con 'Tiempo después', un canto de una generación hacia la anterior".

Los actores han contado que Cuerda se queda muchas veces con la primera toma que rueda y que es imposible meter "morcillas" porque los textos son "insuperables", ha dicho Joaquín Reyes, "devoto" seguidor del humor surrealista de Cuerda.

José Luis Cuerda (Albacete, 1947), que rechaza con humildad lo de ser "sumo sacerdote de una secta" o "gurú", ha propuesto una conclusión sobre su filme: "Esta película es buena. Si os reís, reíros pero sabiendo de lo que os estáis riendo", ha sentenciado, y se ha despedido dando las gracias a los actores "con el corazón".

La película se estrena el día de los Santos Inocentes, 28 de diciembre.

COMPARTIR: