15 de octubre de 2019
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HABLAMOS DE SEXO

La eterna pregunta: ¿Existe el punto “G”?

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Ana M. Ángel

Es el gran desconocido en el sexo y al que se le atribuyen las máximas sensaciones de placer, y gran desconocido también en cuanto a la ubicación ¿Existe el famoso “punto G”? Pues realmente NO, no existe una estructura anatómica diferenciada a la que se le pueda atribuir esa función de extremo placer.

 

Sí que es cierto que encontramos un área, tanto en el hombre como en la mujer, con muchas terminaciones nerviosas relacionadas con ese placer distinto que al estimularse aumenta la excitación, pero sin tener la posibilidad de producir un orgasmo. Como sabemos, los orgasmos sólo pueden producirse en la mujer con la estimulación del clítoris y en el hombre con el frotamiento del pene, con o sin penetración. 

En el caso de la mujer esa zona se encuentra detrás del hueso del pubis y en el hombre en la entrada del ano. Incluir la manipulación de estas zonas en los momentos de los juegos aumentará y acelerará la excitación, haciendo más fácil que se consiga un orgasmo. 

Cómo estimular esta zona 

En la mujer es bastante fácil, y puede hacerse de manera manual con la introducción de 1 o 2 dedos en la vagina hasta llegar detrás del hueso del pubis. La distancia desde la entrada de la vagina hasta la zona del llamado “punto G” es de aproximadamente 5cm. Inclinando los dedos hacia arriba ya estamos estimulándolo y sabemos que es ahí, porque subjetivamente las sensaciones que se experimentan en esos momentos son claramente distintas. Mediante el pene se consigue con penetraciones poco profundas, en las que el “anillo” del glande frota esta zona. 

En el hombre es más fácil. Se estimula introduciendo un dedo y doblándolo hacia arriba a nivel de la primera falange. Obviamente esto se hace con lubricación para no obtener el resultado contrario. Los hombres, por las connotaciones que conlleva cualquier tipo de penetración anal, son reticentes a experimentar en esta zona. 

Entonces no existe un “punto G” como tal pero sí una zona de mayor excitabilidad que estimulada, junto al clítoris y al pene, produce sensaciones de máximo placer. 

Ahora a buscarlo, a encontrarlo y ¡¡a disfrutar!! 

Ana M. Ángel Esteban. Psicóloga Clínica, Sexóloga.

Clínica del Rosario. Toledo. 615224680

 

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