HA DEJADO SU CAMA PARA ENFERMOS DE CORONAVIRUS

Ricardo, el héroe que ha conmovido a todos en el Hospital de Parapléjicos de Toledo

Ricardo y María en el piso en el que viven en Toledo (Foto: Captura vídeo OK Diario) Ricardo y María en el piso en el que viven en Toledo (Foto: Captura vídeo OK Diario)

La gravísima crisis sanitaria que estamos sufriendo está dando lugar a la aparición de verdaderos héroes por el sacrificio que hacen por los demás. Es el caso de un joven parapléjico internado en el hospital de Toledo.

 

Se llama Ricardo, tiene 23 años y es de Santander.. Este joven sufrió un gravísimo accidente de tráfico el pasado mes de enero. Se lo llevó por delante un autobús y su médula espinal resultó dañada, tal como ha contado en un magnífico reportaje OK Diario. No puede moverse de cintura para abajo. Llevaba más de un mes recuperándose en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo cuando decidió voluntariamente dejar su cama libre. Otros pacientes hicieron lo mismo. Querían hacerle hueco a quienes ahora mismo batallan contra el COVID-19. Un alta voluntaria que ha conmovido al personal del hospital. Ahora convive con su novia María, a quien conoció durante su recuperación, mientras espera retomar su tratamiento.

A Ricardo no se le olvidará jamás la imagen de aquel autobús invadiendo su carril. Aquel infausto jueves 9 de enero en el que, al mediodía, se dirigía en moto de camino a casa para almorzar tras una jornada de trabajo. Todo ocurrió muy rápido, pero lo recuerda a cámara lenta. Sintió el golpe. «Notas como se te abren los párpados como discos y te ves volando. Y de repente…¡pum! Joder, vaya hostia que me he dado». En el suelo, con su moto junto a él, detectó que algo no iba bien. Intentó levantarse, pero las piernas no respondieron. Era como si no estuviesen allí.

«Me salió un grito que en mi vida pensé que iba a soltar, acompañado de llantos, y para colmo los pulmones perforados por las costillas rotas empezaron a dejar de funcionar y dejé de respirar. Todo esto era nuevo para mí y estaba con mucho miedo. Veía a la gente salir del autobús corriendo y llorando», rememoraba posteriormente a través de sus redes sociales.

Ricardo salvó su vida in extremis y durante un largo mes se sometió a todo tipo de terapias en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, hasta que la pasada semana tomó la decisión de abandonar voluntariamente, y de forma temporal, la cama que ocupaba. ara dejar sitio a otras personas que lo necesitan más que él.

Personal del propio hospital, cuenta OK Diario, admite sentirse conmovido por el gesto. No fue el único que optó por esta decisión: decenas de pacientes, casi todos los que no estaban intubados y en situación de extrema gravedad, decidieron dejar su cama libre y volver a sus domicilios. A Cataluña, a Andalucía, a Valencia, a Galicia.

Ricar se ha quedado en Toledo, en un piso alquilado donde espera a que todo esto pase y pueda retomar su tratamiento en Parapléjicos. Echa muchísimo de menos a su madre, pero en Toledo ha encontrado a su otra familia. Comparte un piso con María. Ella es de su edad edad, de Navarra, y sufrió una situación similar el pasado verano: "Desde entonces ha sido una de las pacientes del área de lesiones medulares. Ha conseguido recuperar gran parte de su movilidad. Ricar y María se conocieron en el hospital. Ahora son novios", concluye este emotivo reportaje que puedes leer completo en OK Diario.

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