TELÉFONOS ANTIGUOS

Cuenca exhibe una historia del siglo XX que probablemente le hubiera encantado a Gila

Foto: Diputación de Cuenca
Foto: Diputación de Cuenca
Cuenca expone una entrañable muestra de teléfonos antiguos, un recorrido histórico por el siglo XX que probablemente el hubiera encantado al gran Miguel Gila, el humorista que hizo del teléfono una obra de arte. Para no perdérselo por iniciativa de la Diputación de Cuenca.

Un total de 160 teléfonos fijos (de madera y hierro), de campaña, móviles, buscapersonas o centralitas forman parte de una muestra con objetos de más de un siglo de historia que se puede ver en la Diputación de Cuenca, gracias a la donación del conquense Francisco Page Collados.

La exposición, que se puede ver hasta el 28 de enero en el salón de actos de la institución provincial, ha sido inaugurada este fin de semana por el presidente de la Diputación, Benjamín Prieto, y el propio coleccionista, natural de Ribagorda (Cuenca), Francisco Page Collados.

Su colección particular está formada por cerca de 400 artilugios, entre los que hay teléfonos fijos, teléfonos móviles, buscapersonas, teléfonos de campaña, centralitas telefónicas, laboratorios de telecomunicaciones e instrumental específico, según ha informado la institución en una nota de prensa.

Toda ella ha sido donada a la Diputación de Cuenca y parte del material se expone ya en la muestra "Teléfonos antiguos del siglo pasado", que recorre la historia de la telefonía en España desde 1903 hasta la actualidad. Entre los teléfonos expuestos, uno de hierro fabricado en 1920 por Standard Eléctrica, empresa de comunicaciones en la que estaba trabajando en esa época este coleccionista afincado ahora en Alicante.

También un teléfono de madera de 1903, una centralita de Standard Eléctrica de 1904 y el primer teléfono instalado en su pueblo natal, Ribagorda. En total, ochenta teléfonos fijos, entre los que hay un Ericsson sueco, un Bell belga y un Siemens alemán, cerca de un centenar de teléfonos móviles y una veintena de buscapersonas y dos grabadoras, una de ella de cinta magnética y de grandes dimensiones.

También una docena de teléfonos de campaña o militares anteriores a la Segunda Guerra Mundial, un pequeño laboratorio de comunicaciones, cinco centralitas telefónicas y diversos utensilios y herramientas específicas de comunicaciones. 

COMPARTIR: