16 de diciembre de 2019
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Diez Negritas

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CLARA MESONES

Guerra total de Page y Collado, Nacho Hernando muy cañero, el hotelito de Tirado y la culpa todita es de Cospedal

José García Molina, vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha
José García Molina, vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha

Vaya, hombre. Hay pelea en torno a la Universidad de Castilla-La Mancha. No se puede ser perfecto. El ambiente está muy caldeado y las espadas en todo lo alto entre el Gobierno de Emiliano García-Page y la cúpula universitaria, con el rector, Miguel Ángel Collado, a la cabeza. García-Page y Collado parecían entenderse más o menos bien, pero ha sido llegar la negociación del presupuesto universitario para 2018 y estallar una bronca monumental que amenaza con movilizaciones y quién sabe qué más cosas. Hace tan solo unos días no hubiera yo pensado que el portavoz de la Junta, Nacho Hernando, haría acusaciones tan graves contra el equipo de Collado, y tampoco que la propia Universidad se metería tan a fondo en este charco y abriría este gran frente contra García-Page, al que también este grave asunto le desgasta.

La clave del lío es un pastón: 20 millones de euros. Un dineral, un chorro de pasta. Es lo que separa los 140 millones que ofrece la Junta a la Universidad para el año que viene de los 160 que reclama el rector para garantizar la viabilidad financiera de la institución académica. A mí este dinero de un día para otro me parece realmente impactante, pero cada parte en litigio expone sus razones y echa sus propias cuentas. El resultado es que la Universidad de Castilla-La Mancha está con mala cara en los papeles y que se ha puesto en marcha una guerra abierta que ahora mismo está enconada y que tiene desbordado de preocupación, según me dicen, al consejero de Educación, Ángel Felpeto, hombre de paz que no sabe cómo darle finiquito a la polémica. El rector Collado ya tiene demostrado que sabe echarle pulsos a los presidentes castellano-manchegos, como hizo en su día con María Dolores de Cospedal y ahora con Page, pero también es verdad que el Gobierno regional no parece arrugarse y quiere librar esta batalla. Veo a Nacho Hernando especialmente combativo y muy cañero.

En fin, todo es del color del cristal con que se mira. En el entorno de García-Page, mire usted por dónde, echan la culpita de todo al PP y a Cospedal, como no podía ser de otra manera. Originales los socialistas para darle a Cospedal no son, pero cansinos... un rato. Siempre la misma matraca, raca, raca. Y el caso es que se malician en la Junta que Vicente Tirado y sus chicos están generando malas influencias sobre el entorno del rector y provocando con ello este choque, cuestión que en el PP miran con asombro. El cónclave que ayer mismo celebró la cúpula regional de los populares con la propia Cospedal en un hotelito rural de la provincia de Toledo -Villa Nazules, Almonacid- estaría en el origen de las sospechas socialistas, seguramente sobradas de imaginación y ganas de culpar de todo a la ministra de Defensa. Lo del hotelito fue muy bien y todo el PP regional se ha conjurado para ganarle a Page en mayo del 19, pero para eso falta mucho.

Por cierto, que llevo días o semanas oyendo hablar poquito al vicepresidente segundo de la Junta y líder regional de Podemos, José García Molina, un tanto desaparecido desde que toca moqueta oficial y despacho con poderío y mando. No sabemos qué le parece a García Molina todo este follón universitario, él que tiene plaza de profesor en el campus talaverano y es un hombre de la casa, además de inquilino del poder. Diga, diga.

O sea, que la batalla continúa y aquí no está dicha la última palabra. Permanezcan atentos a la pantalla. Haya paz y diálogo y tal.

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