14 de diciembre de 2019
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Editorial

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EL DIGITAL CLM

El progresivo ascenso de Ciudadanos puede cambiarlo todo en Castilla-La Mancha

La victoria electoral de Ciudadanos en Cataluña y los pronósticos de todas las encuestas electorales que se están haciendo en España desde entonces están generando muchas incógnitas sobre el futuro de la política nacional y especialmente sobre lo que pueda pasar en las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2019. Ciudadanos parece ahora mismo un partido claramente en ascenso y ese pronóstico, en caso de cumplirse, puede introducir importantes cambios tanto a escala nacional como en las autonomías.

Castilla-La Mancha es un claro ejemplo de que Ciudadanos puede cambiarlo todo en la política regional. La irrupción con fuerza de este partido en el panorama castellano-manchego obligaría a modificar sustancialmente la actual relación de fuerzas en las Cortes regionales y condicionaría la formación del futuro Gobierno autonómico a partir de mayo de 2019. El partido de Albert Rivera tiene representación significativa en muchos ayuntamientos y diputaciones de Castilla-La Mancha pero ahora mismo está fuera del Parlamento regional y no tiene ninguna influencia en este ámbito: una hipotética entrada en la Cámara autonómica en las próximas elecciones podría suponer una convulsión de notable importancia.

El actual Ejecutivo autonómico que preside Emiliano García-Page fue posible gracias al acuerdo, primero de investidura y después de gobierno, entre el PSOE y Podemos, dejando fuera de la Junta de Comunidades al ganador de las autonómicas de 2015, que fue el Partido Popular. Con la entrada de Ciudadanos en el juego parlamentario todo sería diferente y no sabemos qué tipo de alianzas podrían llegar a formalizarse, más aún si el partido de Albert Rivera entra en las Cortes de Castilla-La Mancha con la fuerza que ahora mismo se está pronosticando. Este factor debe conjugarse, además, con la hipotética caída de Podemos que también pronostican las encuestas y con una tendencia al estancamiento o incluso a la baja tanto del PP como del PSOE, lo que deja el panorama muy abierto.

No sabemos si el próximo Parlamento de Castilla-La Mancha va a tener representantes de dos, tres o cuatro partidos, quién sabe incluso si alguno más, pero lo que sí es altamente probable es que los cambios que se avecinan van a ser profundos y significativos y abrirán una nueva etapa en la vida política castellano-manchega.

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