15 de diciembre de 2019
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El Alcaná

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JAVIER RUIZ

  El debate

CMM organiza esta noche el primer debate electoral en Castilla-La Mancha entre candidatos a la presidencia de la Junta. El personal está atento, pues nunca antes se había visto nada igual en la región. Bono, Barreda y Cospedal se morían de ganas por debatir, pero ninguno lo hizo. Emiliano no ha rehuido la cita y acude al debate con ganas de demostrar por qué hace cuatro años consiguió lo más difícil, desbancar a Cospedal. Ahora pide un segundo tiempo para terminar la tarea en una campaña que peina como si anduviera por casa. Page se conoce la región, palmo a palmo, sabe de cada sitio, lugar, costumbres, curiosidades y anecdotarios. Pese a su juventud, tiene la enorme valía de los viejóvenes que empezaron muy pronto su oficio. Son eslabones perdidos que sirven de enganche entre varias generaciones. Conocen lo viejo y algunas cosas incluso las vivieron, por lo que arrastran y acumulan el poso de la experiencia y sabiduría. Pero engarzan con lo joven y su inquietud, sabedores de que son quienes agitan el panorama y crean nuevos problemas. Se piensa por arriba, pero se decide por abajo. Y la nariz siempre alerta ante los nuevos olores de la primavera.

Page llega después de recibir el apoyo de Sánchez en Albacete. Es la historia del socialismo invertido o las paces de la campaña. Las paradojas que plantea la política del nuevo milenio. Viejos rivales se apoyan y cabalgan en la estela que deja este movidón. El abanderado del no es no y el Odiseo que hizo su viaje de vuelta con este argumento, pide ahora que ha llegado a Ítaca un sí, pero no. Y lo mejor es que está en condiciones de lograrlo sin que apenas le pase factura. Aunque 123 diputados es un 1,2,3 sin coche ni apartamento ni azafatas.

Núñez acude en la Paconeta a las puertas del debate, después de una campaña donde ha ido avanzando. No hay más que ver el autobús. Los periodistas lo cuentan todo y así hay donde rascar. El joven político almanseño reconoce que para él es ya un honor haber llegado acá. Es modesto, humilde, trabajador y campechano. Despierto, también. A veces, se acelera y cuesta entenderlo. En la distancia corta, gana, sin duda, como hombre de familia que es. Pero cuenta con la desventaja de su llegada reciente y poca popularidad. Todavía no es conocido lo suficiente y eso, frente a su rival, siempre es handicap. Para colmo, el partido está hecho unos zorros y no sabe dónde mirar. Los veteranos de la región observan de reojo y esperan. Una carambola a la andaluza pudiera darse y salvar los muebles. Pero Page es mucho Page y va a por la mayoría. Quiere ser algo que siempre apunté y que puede confirmar ahora. Un Bono corregido y aumentado. Y Núñez, no quedar como un Suárez Illana de paso. Desea pilotar el partido y se ve con fuerzas para ello. Toque lo que toque, despacho o travesía del desierto.

Carmen Picazo es la reina de Saba o cara se le está poniendo. Su perfil cuadra con la trayectoria de Ciudadanos. La marca es poderosísima y puede que Rivera o Arrimadas vengan acá. Los naranjas tardaron en organizarse y pasaron de Orlena a Picazo, con parada en Alejandro. Girauta está desaparecido y ya no sabemos de quién es el veto y dónde para. David Muñoz Zapata es un gran tipo, profesional y aguerrido. Carmen abre los ojos y aprende. Es lista, rápida y eficaz. El señorito Cedena dice que puede ser presidenta en esta locura de Borgen. Como diría Sabina, más raro fue aquel verano que no dejó de nevar.

Molina va al debate en moto. Se ha puesto en plan calendario y sólo le falta quitarse la camiseta. Está buenorro y tira de Harley. Las campañas le sientan bien. Me ha sorprendido el vicepresidente. Yo pensaba que el piso de la moqueta lo había neutralizado, pero las propuestas del Corpus y los funcionarios demuestran que conserva el cráneo privilegiado. Lo de primar a los empadronados me parece un acierto enorme, como un molino de viento. Se ha ganado de golpe a los opositores, ha sacado de sus casillas a los sindicatos y ha desquiciado a sus socios. Puede que hasta lo vote un interino de derechas. Molina se ha puesto Bono sin darnos cuenta. La vida al revés.

Y Daniel Arias, de Vox, partido en construcción y quieto movimiento, a la espera de lo que pase el domingo. Tanto él como Alberto Romero o Ricardo Chamorro son buenos perfiles, qué duda cabe. Pero sufren los males dolientes de aquellos que se están haciendo. Lo de Vox en Polán y Virseda es de traca. El chotis, esperpéntico. Y la política de veto, inaceptable, inasumible e indecente. Lo diga Abascal o Don Pelayo. Esto mismo se lo espeté en la radio a Arias y reaccionó muy bien. “En Castilla-La Mancha, yo no he vetado a nadie”. Bien por Daniel, que sufrió en carne propia la dictadura catalana. 

Creo que el debate es ya un éxito, sólo por su celebración. Carmen Amores ha demostrado que es una grandísima profesional de la televisión y ha volcado todo su talento en esta tierra. Ha vuelto a hacer de Ramontxu una estrella y conozco abuelos que quieren separarse o viudas que se plantean nueva vida. Lo de esta noche, sí que es nuevo. Felicidades, compañeros.

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